Dos salidas, dos llegadas y una charla insuficiente

Por  10:54 h.

La actividad en el Betis es frenética. Mel tiene la plantilla cogida con alfileres entre tantas lesiones y un buen puñado de cambios que se avecinan. Por lo pronto se gestiona la llegada de, al menos, dos jugadores y la marcha de otros tantos. Se ha alcanzado un acuerdo con el ariete uruguayo Sebastián Ribas y se avanza día a día con un central brasileño, Chico, que también puede actuar de mediocentro. Ellos vestirán de verdiblanco en breve, algo que dejarán de hacer, si las negociaciones siguen su curso, Nelson y Emana. El primero tiene una buena oferta de Osasuna para ir cedido, mientras que el segundo está a la espera de concretar su destino después de que el Galatasaray esté sumido en una profunda crisis tras su eliminación europea ante el Lvov. El día se coronaba con una charla de Luis Oliver poco satisfactoria para la plantilla, que demandaba explicaciones tras conocer por la prensa que el club se encamina hacia la Ley Concursal. Éstas fueron insuficientes en un diálogo breve pero intenso, según se puede leer en ABC de Sevilla.

Por partes. El delantero uruguayo Sebastián Ribas, de 22 años y 1,89 metros de altura, procede del Dijon y es el complemento que quiere Mel para la dupla formada por Rubén Castro y Jorge Molina. Los números son notables en la segunda división francesa para un jugador formado en la cantera del Inter. Su contratación será un hecho en breve. Algo parecido sucederá con un central brasileño que también puede actuar de mediocentro y que servirá para apuntalar al bloque.

Mel había hablado por la mañana de la necesidad que tiene de completar la plantilla: «Esto se acaba el 1 de septiembre. Vengan ya o no, no iban a jugar ante el Granada. Necesitamos un mínimo de 15 jugadores de nivel, que no nos podemos olvidar que somos el Betis. Con la plantilla actual vamos a luchar por el ascenso, pero estoy en la obligación de decirle al club que con dos delanteros vamos a sufrir. O con dos centrales como teníamos, porque encima tuvimos la mala suerte de que se lesionaron los chavales del centro de la defensa. En el centro del campo, debido a las lesiones, tendremos que tirar de jugadores del filial (Beñat)».

Y las salidas. Nelson y Emana están camino de abandonar el club. El primero tiene una oferta de Osasuna para ir cedido una temporada. Sin embargo, hay diferencias en ver quién asumirá parte de la ficha del jugador, que se acerca al millón de euros. El club navarro ofrece unos 600.000 y que el Betis asuma el resto, pero en el club verdiblanco rechazan asumir cualquier tipo de gasto. Ése es el único fleco. En principio, Osasuna empezaría a buscar otras opciones desde hoy una vez comprobado que no hay acuerdo, pero la operación podría cerrarse el lunes. Sobre Emana, compás de espera. El jugador sigue entrenándose con el grupo pero no contará mañana, tal y como confirmó Mel: «Para mí, Emana no está y no va a jugar. Mejor poner a otro con unas características peores, que un jugador que piensa en otra cosa». El problema es que el Galatasaray ha perdido fuerza tras su eliminación de la Liga Europa y vive una crisis interna con las dudas sobre Rijkaard y la posible marcha de su presidente. Así se valoran otros mercados. De todas formas, hay convencimiento en que el jugador acabará siendo traspasado.

Mientras, la plantilla trata de vivir al margen de las idas y venidas de algunos de sus componentes pero no puede hacerlo de la noticia capital del inicio de las gestiones para acogerse a la Ley Concursal. El grupo estaba inquieto y enojado recordando la charla de Oliver en El Portil en la que éste les descartó hace un mes que fueran a tomar esta medida y ayer recibió la visita del propio consejero deportivo y del presidente, a instancias de Mel. «No preguntéis más por eso. Vais a cobrar todo, estad tranquilos», les dijo Oliver. Pero esto no calmó a los futbolistas, que temen por las cantidades que se les deben de otras temporadas. Además, éstos le reprocharon sus acusaciones contra los que ya se marcharon (dijo que «algunos no querían que el equipo ascendiera») y Oliver tuvo que pedir perdón a la plantilla, aunque luego no quisiera reconocerlo públicamente. Además, el navarro se encontró con la queja del presidente del Córdoba, que considera «muy grave» que el Betis entre en Ley Concursal y hace una reflexión justa: «Una cosa es que tengan dificultades, otra que sea el más potente durante el verano y ahora, como se le cierra el grifo, diga que no puede pagar».