Todo el poder recae en el consejo

Por  9:31 h.

La decisión de la juez Alaya devuelve al consejo de administración del Betis el poder que ha ostentado unipersonalmente Lopera desde el inicio de su gestión. Ahora será una directiva, propuesta precisamente por el imputado, la que rija los destinos en el presente verdiblanco. De hecho, ayer el núcleo más veterano y con mayor capacidad de decisión del consejo, se reunió por la tarde-noche en el estadio para analizar la situación y remitir a los medios una breve pero concisa nota de prensa en la cual señalaban que «con independencia de la sorpresa que dicha resolución judicial ha producido, y sin perjuicio de que la misma no es firme, se pone en conocimiento de todos los béticos que el consejo de administración del club sigue y seguirá trabajando en el proyecto deportivo y social iniciado, con más ímpetu y entusiasmo si cabe, y con el único objetivo de lograr el deseado ascenso a Primera». A la reunión sólo asistieron cinco miembros: el presidente, José León; el adjunto a la vicepresidencia, Ángel Martín; el vicepresidente, Rufino González; el secretario del consejo, Jaime Rodríguez Sacristán-Cascajo; y el consejero Manuel Castaño, según se puede leer en ABC de Sevilla.

A pesar de ser consejeros, Luis Oliver y Ángel Vergara no asistieron a dicha reunión, ya que se encontraban en Madrid. Otras ausencias fueron las de José María Blanco, Luis Navarro, Paco Nuchera y Antonio Álvarez. En la reunión del consejo se agruparon los directivos con mayor capacidad de decisión y los que tienen mayor número de acciones, ya que después de la suspensión de los derechos políticos de las participaciones de Farusa, González y Castaño son los mayores accionistas a título individual. Entre ellos, según la información facilitada en la última asamblea del 30 de diciembre de 2009, sumarían un porcentaje superior al seis por ciento del accionariado, lo que sumado a la participación personal del propio Lopera (sin contar las de Farusa) les acerca a la mayoría en conjunto, ya que la oposición acudió a dicha junta con sólo un siete por ciento, aunque hoy en día se especula con que cuente con más. Está por ver qué hará con sus acciones el ex consejero Balbino de Bernardo, que posee más de 60.000 euros de ellas.

El poder recae en estos momentos en el consejo, tal y como se señalaba desde el juzgado, hasta que se convoque una nueva junta de accionistas. Ayer mismo, antes de que se conociera el auto de la juez, el Borme recogía la publicación de la convocatoria de una asamblea para el 20 de agosto, en la que se incluían los puntos del orden del día solicitados por la plataforma Por Nuestro Betis. Sin embargo, hoy en día está en duda su celebración. Sin embargo, los consejeros actuales no esperarán a que haya una junta y se comprometen a seguir manteniendo en funcionamiento el club para que no le afecte a la planificación deportiva en estos meses de verano. En principio, la intención es seguir la hoja de ruta propuesta por Luis Oliver, aunque resta por ver si el empresario navarro está por la labor de continuar en la entidad verdiblanca tras el revés sufrido con las medidas cautelares adoptadas ayer por vía judicial.

Unión del beticismo

En declaraciones a ABC, el consejero Manuel Castaño resaltó que ahora sólo cabe la unión y que el éxito del beticismo dependerá de que todos vayan de la mano: «No queda otra que trabajar. Tendremos que superar malos momentos, pero estamos capacitados para ello». Su compañero Rufino González, quien dice tener 4.600 acciones, señalaba que «el club está por encima de todo», al mismo tiempo dijo que los consejeros están «capacitados» para trabajar con éxito en beneficio de la entidad. La decisión de la juez le llegó al vicepresidente mientras estaba en la playa.