“He decidido cavar una trinchera y no rendirme, yo voy a seguir en el Betis”

Por  9:44 h.
—¿Cómo ha recibido la noticia?
—Me enteré por televisión, a las 15.45 del viernes. Empecé a llamar a gente y luego recibimos el auto. Fue un shock porque no te esperas medidas de tanta dureza por hechos tan antiguos. Se supone que son medidas que intentan proteger al accionista minoritario pero que en realidad le hacen al Betis un daño casi irreparable.
—Pero durante la negociación ya sabían que había un proceso judicial abierto…
—Cuando empezó la instrucción yo ni siquiera conocía a Lopera. Nosotros también somos los perjudicados porque compramos unas acciones a un precio importante y ahora no tenemos ni acciones, ni club ni nada. Nunca pensábamos que se llegaría a este extremo, ni en los peores sueños, ni en los más negativos de los escenarios posibles. Se pelean dos facciones del Betis y ¿quién pierde? El Betis. Y, ¡en qué fechas! Ahora es cuando se ficha, planifica, vende… La incertidumbre ha venido a reinar en el Betis. Ha destrozado toda la planificación deportiva, económica y social que teníamos.
—¿Qué harán ahora?
—Todavía somos consejeros y podemos manejar el club. Vamos a seguir en el Betis. Podemos minimizar el daño y seguir lo pensado. Perderemos dinero porque estamos en una posición de debilidad. Tenemos que recuperar la normalidad y dar moral. El futbolista es muy sensible a todo esto y más después de lo que pasó en el Atlético, que aún está pagando aquella intervención judicial.
—¿Por qué continúan? ¿Tienen esperanzas en que la venta se desbloquee y puedan hacerse con las acciones?
—Descuide que Lopera no va a volver al Betis diga lo que diga la Audiencia. Nosotros continuamos por carácter. Mi hija me llamó el viernes y me preguntó: «¿Qué tal estás, papá?». Y le respondí: «Mira, con un bañador en una mano y una pala en la otra. El bañador es para irme de vacaciones y la pala, para excavar la trinchera y aguantar aquí como un canalla». Y me dice: «Pues, papá, tira el bañador porque, conociéndote, vas a cavar la trinchera». Y es así, he decidido cavarla y no rendirme porque el Betis puede desaparecer si ahora nos vamos todos. En Segunda podemos aguantar un año más, pero en Segunda B el Betis se disolvería como un azucarillo con las cargas que tiene. No hay más opción que resistir. Llevo planificando el Betis cinco meses, me lo sé de memoria y si entra otro nuevo, entre que abre los cajones y no, estamos en Segunda B. Irse sería una temeridad. Yo hago esto sólo por amor propio. Ahora el consejo está unido y confía en que podamos hacer una buena labor. El auto no nos ha dejado mucha maniobra pero aquí estamos.
Hoy —por ayer— almorcé con Pepe Mel y el cuerpo técnico en Madrid para tranquilizarles. Les he dicho que todo va a seguir igual. Que algunos buenos jugadores no van a venir, pero que lo harán otros de menor calidad pero más implicados y con ganas de subir.
—¿Qué pasará con la junta que han convocado para el día 20?
—Ha dejado de tener sentido. En el club, todo está judicializado ahora. Con tanto lío alrededor, lo mejor es acudir a una junta ordinaria en diciembre y que ahí Dios nos coja confesados.
—¿No le reclamarán a Lopera las cantidades que adelantaron?
—Aunque no sea más que por dar ejemplo, no hemos mirado nada de ese asunto. Queremos salvar al club, que es lo prioritario. Somos perjudicados y podemos pleitear, pero ahora sería una locura, un sin sentido porque necesitamos calma y serenidad. Sólo pienso en hacer el equipo y pido, por caridad, a la afición que se olviden de bandos y que todos seamos del Betis, aunque yo lo sea de nuevo cuño y se me critique por eso. No voy a poner demandas, ya habrá tiempo para defenderse porque ahora todo perjudica. La oposición estará eufórica por todo lo que ha pasado, pero el daño es para el club. Ocurra lo que ocurra cuando haya sentencia, el daño es para el Betis. Entonces, ¿quién indemnizará al club? Nadie. Quiero aportar cordura y seguiré tendiendo mi mano a todos a pesar de que no paran de morderla. Cada uno tiene su carácter.
Entrevista a Luis Oliver en ABC de Sevilla