«En los últimos tiempos en el Betis, casi lloraba de la impotencia»

Por  23:02 h.

Bético ilustre, ahora ayudante de Pablo Alfaro en el club onubense, Juan Merino atiende a ABC desde el autobús que trae de vuelta desde Ponferrada al que será mañana segundo rival liguero de los verdiblancos.

—Quién le iba a decir a usted que acabaría formando equipo de trabajo junto a Pablo Alfaro…

—Sí que es verdad, que se unan un sevillista y un bético en un equipo como el Recreativo habla bien de las particularidades del mundo del fútbol. Por suerte estamos juntos, nos ha tocado, y digo por suerte porque la experiencia está siendo muy buena y bonita junto a Pablo, que es una persona muy preparada y cualificada.

—¿Cómo ven al Betis, su rival de mañana? Parece que lo que ha perdido de potencial individual lo ha ganado como concepto de equipo.

—Es que eso es muy importante. Ha firmado a un gran entrenador con un segundo muy cualificado, también, para el Betis, y entre los dos intentarán sacarle lo máximo a esa plantilla. Es obvio que, por nombres, tiene el mejor plantel de Segunda, pero ya sabemos que su situación es muy difícil porque el club está inmerso en unas circunstancias complicadas y no es sencillo aislarse de eso. Creo que ése puede ser el mayor problema para el equipo. Hay que desearle al vestuario que se mantenga alejado de todo lo que no tiene que ver con la parcela deportiva; si lo logra, no tengo ninguna duda de que el Betis ascenderá.

—Tiene que ser muy complicado para los jugadores, como usted dice, evadirse de la coyuntura social de la entidad, máxime cuando planea la sombra de la Ley Concursal…

—Es difícil, sí, pero hay ejemplos como el Levante, que en parecidas circunstancias subió el año pasado a Primera. Pero el Betis es un club grande, y lo es para lo bueno y para lo malo: es un histórico y su masa social es impresionante. Creo que éste va a ser el año de los jugadores y pienso que van a salir del pozo oscuro que es la Segunda división.


—Además, parece que la cantera ha repuntado después de varios años…

—Yo he estado muchos años en la cantera del Betis y en el primer equipo, y lo que me pregunto es por qué no salen chavales en situaciones más fáciles que la actual. ¿Por qué sólo se ve que existe cantera en una situación como la que se encuentra el club ahora mismo, con problemas de dinero? A estos jugadores, que tienen una ilusión enorme, hay que cuidarlos porque engrandecen el vestuario y son quienes tienen al final que inculcar el sentimiento bético a los profesionales que vengan de fuera.

—¿Los últimos meses en el Betis fueron para usted los más duros que vivió en esa entidad que es su casa?

—Mire, la verdad es que todo eso me ha servido de experiencia, que ha sido buena en todos los aspectos porque no sólo se aprende de lo bueno, también de lo malo. Está claro que hemos salido perjudicadas personas que queremos al Betis y que hemos estado en el club durante años. A esa gente nos duele mucho todo lo que hemos estado viendo. En su día me pronuncié y no me arrepiento, y en su momento creí que tenía que irme porque detecté que no estaba dentro de mis posibilidades seguir ayudando al Betis.

—Pero han sido muchos los béticos de alcurnia que en los últimos tiempos han salido del club por la puerta de atrás, ¿no?

—Nos sentimos dolidos por muchas cosas, porque creíamos que se eligió la peor de las maneras para actuar cuando el Betis, en realidad, tenía mucha capacidad para que no se hiciera todo tan mal como se ha hecho. Yo siempre he disfrutado con lo que hecho y en los últimos tiempos salía casi llorando, por impotencia… porque no puede ser, el Betis es muy grande para que se llevara como se estaba llevando. Que me perdonen si en algún momento he podido decir algo que molestara porque no soy persona de alzar la voz y todo fue debido a la impotencia que sentí y viví entonces. Siento enormemente no haber podido ayudar más al Betis en los años que he estado trabajando allí.

—¿Le vendrá bien la salida de Lopera al club aunque sea a medio o largo plazo, en un futuro?

—Lopera es un hombre que tiene mucho dinero, pero está claro también que las cosas no se pueden hacer peor. Él ha hecho mucho por el Betis, pero llegó un momento en que se fue metiendo por caminos que al club no le venían nada bien. Y no se trata de quitarle méritos a todo aquello que ha podido hacer bien por el Betis, claro que no, pero sí saber y reconocer que llegó a un punto en que tenía que haberse ido de la mejor de las maneras. Lo ha tenido todo para ser el mejor presidente de la historia. Hizo cosas importantes, pero no escuchó consejos de ningún tipo, y los recibía buenos, aunque también es verdad que una cosa es escucharlos y otra diferente querer llevarlos a cabo.