«Estoy intentando aislarme de todo lo que está pasando alrededor del club»

Por  5:40 h.
—¿Cómo encaja un entrenador recién llegado la convulsión que hoy en día se vive en el Betis?
—Estoy intentando aislarme. Que si el auto, que si Lopera ha estado declarando, que parece ser que Luis Oliver no tiene mucha credibilidad… No voy a centrarme en ello. Eso no me importa. Me ha contratado un club de fútbol al que quiero, que es muy grande y que lo que desea es balón, competición y ascender. Me voy a centrar en lo mío, porque si el Betis no demuestra que está capacitado para ascender, peor para mí. Esta historia sí puede tener una incidencia en el grupo de jugadores, pero sólo anímica. Está en nuestro trabajo hacer ver que si ellos cumplen con su trabajo, todo irá bien. Sé que Luis (Oliver) hablará con ellos esta semana y les explicará lo mismo que me dijo a mí en Madrid, que todo va a seguir igual.
—Pero debe ser duro…
—Ahora nos vamos a Huelva y allí estaremos algo más apartados. Yo estoy sufriendo esto como entrenador y como bético. Sólo me queda ponerme el mono de trabajo y tirar hacia adelante. Necesitamos unión y sentido común. La primera concentración es para conocernos, hablar y tratar los temas que interesen. Hay que despejar dudas.
—¿Qué tal la convivencia con Oliver?
—Es una persona peculiar, hay que empezar a conocerle. Pero al final Luis Oliver no va a meter goles, va a poner su esfuerzo para que el club tenga un camino recto, que nada nos falte, pero luego jugadores y entrenador somos los que tenemos que llevar adelante al club porque esto es eso: un club de fútbol.
—¿Hubiera venido con Lopera?
—Yo he estado a punto de llegar al Betis varias veces. Soy un entrenador profesional y esto no va más allá de eso. Si un club se interesa por mí, yo estoy agradecido. Llego con una ilusión tremenda. Cada vez que el Betis se ha interesado por mí los tiempos estaban desacompasados. O bien yo tenía equipo o bien el Betis, entrenador. Ahora se han cumplido los dos. Cuando me llamaron, el Betis no tenía entrenador por el cambio de dueño o lo que sea. Mucha gente me pregunta: «¿No te sientes mal porque Oliver ha dicho que eras segunda opción?». Pues no, es la verdad. Me llamaron porque no llegaron a un acuerdo con Víctor Fernández. Y aquí estoy. Este era el momento.
—¿Ha hablado con Lopera?
—No tengo relación con él. Me fui en 1993, hace 17 años, y desde entonces he podido hablar dos minutos con él.
—¿Se parece en algo el Betis actual al que usted vivió como jugador?
—Un poco. Yo vine en la fase entre Retamero y Galera y el Betis acababa de descender. La sensación de desánimo era parecida pero yo vengo con la misma ilusión. Entonces quería meter goles y ascender y ahora tengo el mismo objetivo desde el banquillo. En el club trabaja mucha gente valiosa que apenas se ve. Queremos contar con la cantera porque tenemos catorce equipos y eso va a requerir un trabajo importante. Queremos que salgan jugadores que le den valor al club. Yo he dado el primer paso llevándome a jugadores a la concentración, pero el segundo es de ellos.
—Hablando de la plantilla, ¿es difícil para un entrenador afrontar una pretemporada en la que habrá tantos cambios por necesidad?
—El Betis que vimos competir el año pasado no consiguió el objetivo. Nosotros tenemos que hacer más. La gente debe entender que buscamos alternativas y tenemos que contar con los de abajo pero sin perder la identidad y la seña de equipo grande de la categoría. Queremos contar con todo aquel que sume. Lo que es un problema para mí es que tenemos 30 jugadores. Eso será incómodo, pero vamos a contar con todos. No apartaremos a nadie. El día a día marcará las decisiones. Los jugadores tienen mucho que decir, desde Fran No, que es juvenil, hasta Emana, que es mundialista.
—¿Teme que las medidas motivadas por los ajustes económicos del club puedan afectar a la convivencia?
—No. Aquí sólo hay un objetivo: ascender. No vamos a permitir que nadie nos desvíe. Si hay buena convivencia, fenomenal; si alguien atenta contra ella, no lo voy a consentir. Me estaría tirando piedras contra mi propio tejado y también contra el del Betis. Espero la colaboración de todos.
—¿Y confía en poder reconciliar a históricos del Betis con el club?
—Le aconsejé eso a Luis (Oliver) y se mostró receptivo. Eso sería bueno para la paz social. Hay gente que no ha sido valorada o se ha sentido apartada, que son béticos de corazón y tenemos que darles cariño. Espero que esas conversaciones acaben bien.
—Oliver, por cierto, dice que en cien días el equipo estará ya líder…
—El discurso de Luis es atrevido, pero necesario. Ahora sería complicado decirle al aficionado que necesitamos dos años. No te iba a escuchar. Ven que su equipo es grande y hace poco estuvo en Europa. Es lo que le quiero explicar a los jugadores. Que el Betis esté en Segunda es un accidente y hay que intentar que cuando ascendamos, echemos tantas raíces que no volvamos a bajar nunca más.
—Dígame algo de Dorado, el último fichaje, y Belenguer, que está al caer.
—Dorado sólo se perdió un partido el año pasado, es zurdo y nos dará salida de balón. Es buen defensa y no necesitamos estrellas, sino gente que sume. De David le digo que para mí el vestuario es algo sagrado y los partidos se ganan desde su unidad familiar. Necesitamos gente así y David reúne todos los requisitos y ha estado ya en el Betis.
Entrevista de ABC de Sevilla