Preocupación general en el club por el rendimiento de Emana

Por  1:17 h.

Si hay algo que preocupa hoy en día en el Betis es el rendimiento de Emana. La transformación radical del equipo ha devuelto la ilusión y la alegría a todo lo que tiene que ver con la causa verdiblanca porque el ascenso está cada vez más cerca y porque las perspectivas de futuro son inmejorables. El nueve de nuevo ha dejado satisfechos a todos, pero hay un borrón, una faz no tan positiva en todo esto, y es el juego del camerunés. Sus números goleadores siguen siendo buenos, puesto que ya ha alcanzado su quinto tanto en esta temporada, pero su protagonismo se ha diluido muchísimo y el camerunés está en plena cuenta atrás para marcharse con su selección a disputar el Mundial de Suráfrica mientras el Betis se juega sus últimas opciones de ascenso, como se puede leer en ABC de Sevilla.

Como ya anunció ABC, se prevé desde el Betis que Emana tenga que irse con Camerún los últimos cuatro partidos, es decir, justo después de jugar en casa frente a la Real Sociedad en Heliópolis. Entonces, quedan diez partidos para disfrutar del talentoso jugador africano y ahí está el motivo de la preocupación, que no se está viendo la calidad que tiene en sus botas ni está marcando diferencias. Tanto Víctor Fernández como sus colaboradores se han acercado por diversas vías a un futbolista con una personalidad «especial», como señalaba el propio técnico aragonés en una entrevista la semana pasada. La importancia futbolística de Emana está fuera de toda duda en el engranaje bético y no se cuestiona su titularidad, pero sí se espera sacar mucho más rendimiento de un futbolista con un potencial enorme, que hizo diez goles la pasada campaña en Primera y del que se esperaba un rendimiento altísimo en esta campaña para liderar al equipo en sus aspiraciones de ascenso a la máxima categoría.

La temporada de Emana no ha sido fácil, puesto que el camerunés comenzó con conflictos con el club por la negativa a su venta, se marchó a su país por el fallecimiento de su padre y se perdió un par de partidos, luego estuvo condicionado por su estado físico y por los partidos de su selección antes de irrumpir con el potencial que se esperaba de él en determinados choques (Las Palmas, Villarreal B) y cortar su progresión con la Copa de África. Con la llegada de Víctor su titularidad ha estado garantizada desde el primer choque en Córdoba a pesar de llegar horas antes desde su país, pero no ha devuelto la confianza que se ha depositado en su fútbol.

De ahí la preocupación con un futbolista de carácter especial y que pocos han sabido entender en estos casi dos años que lleva en Sevilla. Sus altibajos han sido enormes pero se le exige porque su fútbol es de quilates y debe marcar diferencias. En el Betis tienen la sensación de haber desperdiciado casi toda la temporada el talento de un jugador excepcional para Primera que debe sobresalir en Segunda y al que sólo le restan diez partidos (si los disputa todos) para dejar al equipo lo más alto posible de cara al tramo final de la temporada. Por ahora la buenísima aportación de Jonathan Pereira y la renovada implicación de Sergio García, así como la recuperación del mejor Juanma, están eclipsando las deficientes actuaciones de un Emana desconocido por el fútbol que puede ofrecer. Una de las prioridades de Víctor es recuperar a este jugador con el que ha mantenido muchísimas charlas individualizadas para conocer sus inquietudes y transmitirle la confianza que hay en él. Desde el club también hay preocupación y no sólo por el ascenso, sino porque es un activo vendible