El Gerona, primero en ganar en Heliópolis

Por  16:43 h.

Mal partido del Betis frente al Gerona en el Ruiz de Lopera, un equipo que aprovechó, a la máxima potencia, su único disparo a puerta en los noventa y cuatro minutos que duró el partido. Primera derrota de la era Víctor Fernández tras nueve partidos con el gol del ex canterano sevillista Cañas, que disparó a gol una falta directa en la primera mitad. El Gerona ha devuelto a la realidad al Betis y ahora habrá que esperar con qué mentalidad se afronta una semana importantísima, a pesar de las fiestas que se vivirán en la ciudad de Sevilla, que terminará con el choque contra el Villarreal B el Lunes de Pascua.

Real Betis 0 Gerona 1
0 – Real Betis
Goitia; Damiá (Rivas, min. 31), Melli, Carlos García, Nacho; Arzu, Iriney; Juanma (Sergio León, min. 65), Emana (Caffa, min. 46), Jonathan Pereira; y Sergio García.
1 – Gerona FC
Joquera; Galán, Cañas, Migue, José; Xumetra (Beltrán, min. 77), Matamala, Dorca, Moha; Peragón (Juanma, min. 85) y Calle (Kiko Ratón, min. 70).
Goles
0-1, min.23: Cañas.
Árbitro
Teixeira Vitienes (Colegio cántabro). Mostró tarjeta amarilla a los locales Melli, Iriney,Carlos García, Jonathan Pereira, Nacho y Rivas, y a los visitantes, Matamala, Xumetra y José.
Incidencias
Unos 25.000 espectadores en el Manuel Ruiz de Lopera. Tarde totalmente despejada y gran ambiente, con el terreno de juego en perfectas condiciones. Partido correspondiente a la 30ª jornada en Segunda división.

El día del ‘petardazo’ parecía haber llegado y en una primera parte malísima del conjunto verdiblanco, se fue al descanso perdiendo por la mínima, en el único disparo que fue entre los tres palos durante los primeros cuarenta y cinco minutos. En el minuto 23, una falta centrada a unos cinco metros de la corona del área, el capitán del equipo hoy de naranja, Cañas, perforó la meta de Goitia con un disparo directo. El equipo catalán colocó dos hombres en la barrera que se abrieron y por ahí fue por donde se coló el esférico, besando las mallas de la portería local. El Betis ofreció muy poco en ataque y, aunque en defensa no pasó ningún tipo de apuros con las galopadas de Calle y Peragón, lo de arriba fue un auténtico escarnio.

Emana sigue en su plan de no querer saber nada, no hace prácticamente ni un control bueno, cuando se tiene que marchar en velocidad, deja el balón en corto al compañero más cercano, y sólo una vez que arrancó bien se plantó en la frontal, pero cuando lo más fácil era haber tirado a puerta porque tenía hueco, puso un balón interior que ni Sergio García ni Pereira supieron aprovechar por el ‘cerrojazo’ defensivo que dispuso el Gerona. El en último cuarto de hora fue cuando se dejó de ver un Betis previsible en ataque y comenzaron los continuos movimientos entre Juanma, Pereira, Emana y Sergio García, pero sólo se consiguieron acercar a la meta de Jorquera, que no se manchó los guantes ni una sola vez.

Mereció mejor premio en la segunda parte
Tras el descanso, Emana no apareció sobre el verde de Heliópolis, cuyo sitio en el campo lo ocupó el argentino Caffa y las cosas cambiaron, aunque no le valieron al conjunto verdiblanco para empatar. Hubo más movilidad, como se terminó la primera parte, mientras que el Gerona seguía nadando para aprovechar el único tiro a puerta del equipo catalán. Juanma salió del terreno de juego a falta de 25 minutos por lesión y Víctor Fernández le dio la oportunidad de debutar al delantero de la cantera Sergio León y se vio un chaval con desparpajo y valiente para encarar al contrario, aunque no tuvo la fortuna de encontrarse con ninguna oportunidad de cara a gol.

Aún así las cosas el Betis dispuso de la mejor ocasión para empatar fue en el minuto 77, cuando una pelota colgada desde la izquierda de Caffa, lo recibió Jonathan Pereira que controló dentro del área y se quedó solo ante Jorquera pero el meta ex del Barça hizo la mejor intervención de la tarde y despejó el balón para enviarlo a córner.

Todos sabíamos que la primera derrota de la era Víctor iba a llegar tarde o temprano, pero quizás hoy el aficionado bético se ha ido con sabor agridulce, pues ha visto como su equipo ha regalado la primera media hora de juego del partido, y luego haber sido superior a un equipo que no podía haber rentabilizado mejor la única ocasión de gol que tuvo en todo partido.