La crisis dispara las disensiones internas sobre los fichajes

Por  3:30 h.

Betis: Momparlet empieza a estar señalado como culpableLa muy negativa situación actual del equipo ha potenciado una inquietud latente en los pasillos de Heliópolis. El debate sobre la dirección deportiva no es nuevo. Lleva cinco años de zozobra el bloque verdiblanco y ya en verano, con el descenso, Manuel Momparlet estuvo a punto de convertirse en la única víctima del drama bético. Se salvó por los pelos con un tibio voto de confianza. Los fichajes se hicieron al alimón con Antonio Tapia y muchos no están respondiendo. En enero, más problemas y desde el club crece la corriente de opinión que sitúa al actual director deportivo en el centro de la diana buscando culpables a la presente situación deportiva de la entidad.

Es una de las consecuencias más visibles de la enorme crisis en la que vive un equipo que anda a ocho puntos del ascenso a estas alturas. Los detractores de Momparlet, bien situados en el círculo de poder cercano a Lopera, le achacan su mala política de fichajes, el gasto elevado en contrataciones que sólo ha deparado resultados desastrosos y errores a la hora de apostar por las opciones que se tienen encima de la mesa. De hecho, como caso concreto, se le culpa de haber dado su autorización al fichaje de Jonathan Pereira para posteriormente reclamar la llegada de otro delantero, en este caso ariete.

Sin embargo, desde la parte del actual director deportivo se tiene la conciencia muy tranquila, puesto que se considera en su círculo que ha respondido siempre a lo que se le solicitaba en cada momento y que la decisión final de los fichajes siempre es de Lopera. De hecho, se filtra que Geijo no llegó a causa de la intención del máximo accionista de apurar las opciones por Ewerthon y cuadrarlo todo con la venta de Pavone, pero todo fue cayendo durante el último día hasta quedarse el equipo sin el refuerzo que ahora se sigue buscando para la parcela ofensiva.

Este festival de dedos índices señalando culpables desde dentro del club lleva tiempo barruntándose pero se ha hecho realidad con una reciente intervención en la radio del club en la que se apuntaba directamente a «los técnicos» como los responsables de todo lo que ocurre, principalmente el desastre en la llegada de los fichajes, ya que se ha desperdiciado un mes entero de plazo para hacer las contrataciones necesarias que aún se están gestionando.

Esto no ha hecho más que evidenciar el nerviosismo actual en la entidad por la deriva deportiva que está llevando al equipo a alejarse cada vez más del ascenso. Las horas de Momparlet pueden estar contadas ya que no es la primera vez que se pone en duda su continuidad en el cargo. Ya sucedió en verano, como informó ABC, y desde entonces su figura ha estado mirada con lupa. Consiguió traer futbolistas con el consenso de Tapia a coste relativamente bajo y teóricamente adecuados para Segunda, pero la realidad deportiva ha vuelto a poner en duda su competencia como director deportivo, algo que puede acabar con su permanencia en un cargo que ostenta de manera ininterrumpida (ya sea de director deportivo o de secretario técnico) desde que Lorenzo Serra Ferrer se marchara en el verano de 2006.

¿Quién sería su sustituto? Pues hay variopintas opciones. Algunas quinielas apuntan a Fernando Vázquez, pero otras incluso miran a colaboradores que ahora mismo trabajan en otras áreas en el club, en un segundo plano. Sin embargo, la figura del director deportivo siempre estará cuestionada en sus competencias en un club que funciona de una manera tan personalista como es la que protagoniza Lopera.