Emana empieza a poner los puntos sobre las íes con sus goles

Por  3:30 h.

Betis: Emana celebra el gol que le marcó al CádizDiscutido y criticado, pero también mimado y admirado, Achille Emana es de todas las maneras el factor diferenciador del Betis. Si él está bien, al conjunto bético le resulta todo mucho más fácil; si no aparece, las cosas se complican. Y no es una sensación, ni mucho menos. Los números lo cantan todo y no hay más que echarles un vistazo para comprobar que la aportación del camerunés es decisiva. Lo bueno es que ahora está «enchufado», se le ve motivado y desde luego que de un tiempo a esta parte su participación es mayor y no es dudoso en el esfuerzo. Lo malo es que el Mundial se lo arrebatará al Betis y no estará en las cuatro últimas jornadas, fase definitiva de la Liga en la que, según marcha todo, el Betis va a tener que poner toda la carne en el asador para salir victorioso de la lucha por el ascenso, que se presume encarnizada, como se puede leer en las páginas de ABC de Sevilla.

Que Emana ha estado desaparecido durante buena parte de la Liga no se puede negar. Por unas razones u otras, el mediapunta africano no dio lo que de él se esperaba en la primera vuelta del Campeonato. De hecho, marcó sus primeros goles en el partido número catorce del torneo, que fue el de la décima jornada pero se retrasó por aquello de la gripe A. Fue contra el Villarreal B y el Betis acabó ganando por 4-0, con dos tantos de la estrella del cuadro albiverde. Hasta el ecuador de la Liga sólo marcó un gol más, contra el Nástic en Heliópolis (3-0). Así pues, sumó tres dianas (en dos partidos) en la primera mitad del ejercicio.

Estaba preocupada la afición y el cuerpo técnico (antes con Tapia a la cabeza, después con Víctor) no encontraba la manera de sumar en su favor el talento de Emana, que merecía conciertos de viento en el estadio de La Palmera y cundía la desesperación por los frecuentes pases al contrario del jugador. El técnico comenzó a sustituirle y le castigó con más de un banquillazo doloroso (a cualquier futbolista le «pica» que lo retiren de un partido a los pocos minutos del segundo tiempo), y poco a poco empezó a surgir su calidad. Le marcó un gol al Rayo en casa (3-1), hizo otro en el feudo del Real Unión (1-3) y volvió a acertar en el Miniestadio del Villarreal (2-2) antes de hacer su séptimo tanto de la temporada el pasado sábado en el triunfo sobre el Cádiz (4-0). Así, en once jornadas de la segunda vuelta ha hecho ya cuatro goles, uno más que en las 21 de la primera vuelta del Campeonato.

Más claro, agua
Se da la circunstancia, además, de que hasta ahora no ha perdido el Betis un partido en el que él haya marcado. Si se repasan los datos se comprueba que en los seis encuentros en los que Emana ha acertado con la portería rival, su equipo ha obtenido cinco victorias (ante Villarreal B, Nástic, Rayo y Cádiz en casa y sobre el Real Unión a domicilio) y un empate (con el filial villarrealense en su feudo). Cero derrotas.

Pero hay más. En total, Achille Emana ha participado en 22 de los 32 partidos que hasta la fecha ha disputado el Betis. Pues bien, de ellos ha ganado el cuadro heliopolitano la mitad, once, con seis empates y cinco derrotas completando el balance para un total de 39 puntos. Sin Emana han jugado los verdiblancos otros diez choques en los que ha cosechado sólo trece puntos, resultantes de tres victorias, cuatro empates y tres derrotas. Con el camerunés el porcentaje de triunfos sobre partidos es del cincuenta y el promedio de puntos por encuentro es de 1’77, mientras que sin él sólo gana su gente el treinta por ciento de los compromisos y el promedio de puntos es de 1’3. En total, el Betis ha ganado el 43’75 por ciento de sus partidos y el promedio de puntos obtenidos por jornada es de 1’62. La cosa está clara: el Betis nunca ha perdido si ha marcado el cfamerunés (cinco victorias y un empate) y cuando ha jugado ha ganado más partidos, ha perdido menos y, por consiguiente, ha sumado más puntos. Pero muchos más.

El futbolista que el Betis quiere es éste. El que quiere y puede. El que marca las distancias es la Segunda división. Y por eso cuando no ha estado a su altura se le ha criticado más que a ninguno. Porque es él quien tiene el duro.