Motivación, preparación especial y primas para recalcar que el partido es decisivo

Por  3:30 h.

Betis: León y Lopera en un almuerzo con la plantilla esta temporadaLa semana en el Betis ha sido especial. Diferente. El partido de mañana también lo será. O así se ha tomado. Se juegan los de Víctor Fernández en Cartagena no toda la Liga, pero sí buena parte de sus aspiraciones de ascenso, el único objetivo de la temporada. Y por ello nada se ha desarrollado como en otras ocasiones. Desde el principio hasta el final. Motivación al máximo desde la incombustible garganta del entrenador, una preparación especial con entrenamientos intersemanales a puerta cerrada, viaje en chárter y concentración en el hotel que sirvió de preparación para la pretemporada y una charla de ayer de Lopera en la que el máximo accionista trató de convencer, con sus palabras y promesas económicas, a sus futbolistas de que se están jugando mucho en este envite. Los futbolistas ya habían captado anteriormente el mensaje y están convencidos de que sacarán algo positivo de Cartagena.

Le ha dicho Víctor Fernández estos días a sus futbolistas que el rival de mañana es «el mejor equipo de Segunda». También les ha proyectado una intensa sesión de vídeos en los que les ha demostrado a sus hombres lo que hacen bien para que estén más motivados todavía. Se ha desgañitado el técnico durante todos los entrenamientos. En el del jueves, en el estadio a puerta cerrada, especialmente puesto que recorrió la banda corrigiendo fallos, paró los partidillos varias veces y buscó la intensidad que requiere en cada movimiento.

Esta motivación ha sido bien recibida por el grupo, que tiene ganas de demostrar sus condiciones en un partido señalado y acallar muchas críticas. Sin embargo, desde el seno del plantel no se toma el encuentro de Cartagena como decisivo, como una final tras la que no hay más Liga, y así lo han dejado ver claramente Sergio García, Fernando Vega o Juanma en sus últimas comparecencias. «Es un partido importante, pero no decisivo», señalaba el extremeño, mientras que el lateral de Arahal se ponía en lo peor: «Si perdemos no se acaba la Liga. ¿Qué vamos a hacer, dejar de entrenarnos? No, lucharemos hasta el final».

Para preparar el duelo también se han tomado medidas especiales, puesto que el equipo viajará hoy en vuelo chárter. Es un avión de muy reducidas dimensiones que sólo da para el equipo y sólo siete aficionados. Ganará en comodidad el grupo ya que el desplazamiento por carretera es de los más largos de la temporada. Además, una vez que lleguen al aeropuerto murciano de San Javier irán directamente al hotel La Manga Club, un verdadero oasis del fútbol donde ya estuvo el bloque verdiblanco el pasado verano preparando la pretemporada bajo las órdenes de Antonio Tapia.

Y la visita de Lopera. Prácticamente todas las semanas el máximo accionista ha departido con sus jugadores antes de los partidos, ya sea en el hotel de concentración, el estadio o la ciudad deportiva. Ayer eligió este último escenario y lo hizo muy temprano, antes de que comenzara el entrenamiento. Lopera se plantó ante el grupo para dar una charla breve en la que trató de hacerle ver al equipo que el duelo de mañana es trascendente y le prometió premiarle en caso de victoria con 6.000 euros para cada jugador. La semana anterior se comprometió a 9.000 por el pack de victorias incluyendo el duelo ante el Albacete, pero esta es superior. Sin embargo, el efecto de las primas ha dejado de ser el que espera Lopera desde hace mucho tiempo. Desde la plantilla se prefiere que el consejero delegado arregle otros asuntos más perentorios (mejoras en la ciudad deportiva, deudas, contratos, Hacienda) a premios extemporáneos que luego, quizás, ni pague.