Nunca un equipo subió estando tan lejos del ascenso a estas alturas del Campeonato

Por  3:30 h.

Betis: Víctor Fernández dirige una sesión de los suyosObjetivamente, la situación actual que está viviendo el Betis es la peor de toda la temporada. Las sensaciones pueden decir lo contrario puesto que la regeneración de la ilusión tras la reciente llegada de Víctor Fernández se está topando con la triste realidad: el ascenso está a ocho puntos. Cada vez restan menos jornadas (18 en estos momentos) y los precedentes inciden en el pesimismo: ningún equipo que estuviera a esta distancia de los tres primeros a estas alturas de la competición ha conseguido subir de categoría. Esta horquilla está abierta para doce temporadas, ya que es desde la 97-98 cuando hay 22 equipos con el actual sistema de puntuación en Segunda. Vamos, que ninguno de los últimos 36 equipos que han acabado en el podio de esta categoría andaba tan lejos del ascenso a estas alturas, como se puede leer en las páginas de deportes de ABC de Sevilla.

El pesimismo se ha instalado en gran parte de la afición y está intoxicando incluso a personal del consejo, club y vestuario. Cada vez hay menos fe y no se ven soluciones para una deriva que los números no hacen más que resaltar. La victorias de la Real Sociedad y el Levante ayer se unieron a las del Cartagena y el Numancia del sábado para hacer pleno con todos los equipos que están por delante del Betis en la tabla (también anda por ahí el Villarreal B pero no cuenta para luchar por el ascenso). Así, el único objetivo de la temporada está más lejos que nunca y al doble de puntos que cuando llegó Víctor, puesto que Tapia fue destituido a cuatro del tercero y ahora están a ocho.

El dato histórico es escalofriante, puesto que no hay precedentes que animen a los béticos a pensar que su equipo va a ascender. Si lo consigue, será una excepción en toda regla. Su caso sólo podría tener parangón con el Osasuna de la 1999-2000, ya que entonces los navarros eran décimos (los béticos son hoy séptimos, ya que con su empate en Huelva incluso ganaron un puesto) pero andaban a seis puntos del Levante, que protagonizaba con 40 la frontera del ascenso. Y es el caso más llamativo, puesto que la mayoría de los equipos restantes que finalizaron entre los tres primeros en estas campañas andaban o en esa zona o muchísimo más cerca. Incluso, si el equipo bético lograra la media inglesa a la que aludía Víctor Fernández cuando analizaba en la sala de prensa del Nuevo Colombino el empate ante el Recreativo, tampoco eso le garantizaría el ascenso, ya que le haría conseguir 71 puntos, cifra que no facilita el cambio por una categoría superior desde que lo hiciera el Albacete en la 2002-03.

Y a todo ello se le unen las estadísticas propias del equipo en las jornadas precedentes. No marca dos goles en la Liga desde hace dos meses (3-0 ante el Nástic) y ha visto cómo desperdiciaba ventajas hasta en seis partidos diferentes (Rayo, Real Unión, Cádiz, Huesca, Hércules y Recreativo). Sólo consiguió empatar un resultado adverso (ante el Celta). Y nunca ha culminado con remontada un duelo. Además, preocupa la preparación física y la falta de recambios ofensivos, así como la ausencia de Emana en el último mes de competición.

Ante todo ello, las sensaciones. Con Víctor el equipo tiene más voluntad de ir a por los partidos y juega con más sentido. Llega más a la zona ofensiva y lo hace con criterio, un fútbol más atractivo, y ha tenido fases de ser superior a todos sus rivales en los tres partidos de esta era. Tampoco ha perdido, pero ya lleva un punto menos que a estas alturas de la primera vuelta, aunque cierto es que ha jugado dos partidos fuera.