El regreso de Jonathan Pereira a Vigo, entre el cariño y la polémica

Por  3:30 h.

Betis: Pereira se lanza a por un balón frente al CádizLa vuelta de Jonathan Pereira a su tierra este domingo no va a pasar desapercibida. Nacido en Vigo hace casi 23 años, la relación del menudo delantero con el equipo de sus amores infantiles ha estado repleta de idas y venidas. La última es la que despertó más polémica, ya que el pasado mes de enero el Celta luchó hasta la extenuación por contratar a Pereira antes de que llegara al Betis, que presentó una oferta mejor. Sin embargo, el problema surgió cuando en su puesta de largo como verdiblanco dijo del club celeste que «ahora mismo no está ni mucho menos cerca del Betis». Y eso enojó sobremanera en la ciudad olívica, provocando un revuelo ante el cual el propio presidente celtiña tuvo que intervenir para apaciguar los exaltados ánimos. Por ello, el recibimiento del domingo no será sencillo para Pereira, como se puede leer en las páginas de deportes de ABC de Sevilla.

Comparación enojosa
Y es que en Vigo no se tomaron bien esa comparación en un momento en el que el Celta no estaba tan lejos en la clasificación del Betis como lo está ahora después de esta racha negativa. El presidente celeste, Carlos Mouriño, declaraba posteriormente su comprensión con esas palabras al tratarse de la presentación de Pereira con un club al que acababa de llegar y su deseo de congraciarse con su nueva afición. Y llegó a decir que el delantero se portó «de maravilla» con el Celta. El caso es que la frustrada venta de Michu al Sporting (el jugador, ovetense y oviedista, lo frustró cuando había acuerdo entre clubes) impidió que el Celta ingresara el dinero que pretendía invertir en Pereira. De todas formas, hicieron una oferta enorme para las arcas actuales de la entidad gallega pero inferior a la del Betis. Así llegó a Heliópolis para ser decisivo en la última reacción verdiblanca.

Sin embargo, en enero no se produjo el primer punto de relación entre Pereira y el Celta. El delantero estuvo un par de años jugando en los alevines del club celeste pero la desaparición de parte de las categorías inferiores del club vigués provocó que todo su equipo se ubicara en el Santa Mariña, muy cercano a su barrio del Calvario (de donde también es Roberto Lago, su oponente el domingo). Varios de sus compañeros regresaron al Celta poco después, cuando el club retomó su cantera, pero él se quedó en el Santa Mariña, destacó en la selección gallega y se marchó al Villarreal cuando media España le tentaba, incluido el Celta, de nuevo. Eso, al parecer, también ha sido motivo de malestar. De todas formas, el Celta nunca cejó en su empeño de contratarle y cuando acabó su cesión al Racing de Ferrol trató de hacerse con él, pero el Villarreal quería que jugara en Primera.

La vinculación sentimental de Pereira con el Celta es grande y así lo ha expresado en numerosas ocasiones. «Vigo es mi casa y será un partido especial. Juego en mi casa, en el estadio donde siempre he ido a animar al equipo con mis amigos y mi familia. Yo era de los que lloraba con las derrotas y salía a la plaza de América con las alegrías», afirmaba en una entrevista con La Voz de Galicia días antes de visitar Balaídos con el Racing de Ferrol. De hecho, hasta explicaba qué haría si tuviera la oportunidad de anotar un tanto, un sentimiento que debe mantener hoy en día: «Si marco no lo voy a celebrar por mis amigos de allí y por mi familia, que estará en las gradas. No lo haría por respeto, lo tengo claro».

De hecho, su familia tenía una especie de peña formada en el bar O Xantar de Mari que regentaban sus padres en el barrio de su infancia. Mari es su madre, precisamente. Sin embargo, cerraron el bar hace unos meses y ya no existe el santuario de Pereira en su propia ciudad, donde colgaban las camisetas de todos sus equipos y le seguían allá donde se jugara. Sin embargo, sí tendrá sus incondicionales en un estadio en el que se especula con que tenga un recibimiento realmente complicado el domingo representando al Betis.