«Mientras esté en el Betis nadie podrá dudar de mi compromiso»

Por  4:00 h.

Sus dos goles en Huelva sirvieron de inmejorable tarjeta de presentación del camerunés en una Liga para la que pide prudencia: «Hemos aprendido del año pasado y necesitamos calma», dice Achille Emana en una entrevista concedida a ABC de Sevilla.

Emana posa para la entrevista de ABC de Sevilla

"Me alegro de haber marcado los dos goles de Huelva por el equipo y por el míster, me apoya mucho. También sirven para demostrarle a alguna gente que ha hablado un poquito de mí que estoy comprometido"

"Las charlas con el míster son muy simples. Se habló todo el verano de que me iba a ir pero yo le decía que estaba comprometido y que sólo me iría si llegaba una buena oferta para el club

—El inicio de Liga no ha podido ser mejor para ustedes.
—Es cierto, pero todos tenemos la cabeza en nuestro sitio y sabemos que este año será muy difícil porque todo el mundo espera al Betis incluso más que la temporada pasada. Debemos estar tranquilos, pero también valorar triunfos como el de Huelva. Fuimos con presión porque nunca ganamos allí y porque era el segundo partido de Liga. Vino muy bien ganar para seguir arriba y demostrarle a la gente que la plantilla es buena.

—¿Sirve la experiencia del año pasado?
—Claro, porque cada día aprendemos algo nuevo. Este año sabemos que, con todo lo que ha pasado en el club, más vale hablar en el campo que en los papeles.

—Con sus dos goles reafirma el compromiso que tiene con el club, ¿no?
—Me alegro de haberlos marcado, pero sobre todo por el grupo porque los anoté gracias a Dios y a la ayuda de mis compañeros. También por el míster, que me apoya mucho, e incluso a los que no juegan. Y sirven para demostrarle a alguna gente que ha hablado un poquito de mí que estoy comprometido. Se ha hablado muchísimo de mí, demasiado. Han sido seis meses, pero ya saben que hasta que no haya algo concreto para irme, seguiré siendo del Betis y dejando claro mi compromiso. Mientras esté aquí nadie podrá dudar de eso.

—¿Le gustaría que este año se hablara menos de su implicación y más del equipo y de fútbol?
—Me da igual lo que se diga porque tanto yo como mis compañeros sabemos que estoy comprometido. Llevo el brazalete de capitán y eso es una gran responsabilidad. Sé que mis compañeros y el entrenador piensan diferente de lo que opina alguna gente fuera, así que ven que en el campo soy uno más y sólo quiero ayudar. Lo que me molesta es que alguna gente sólo quiere hablar de lo malo.

—¿Cómo surge su capitanía?
—Tras la marcha de Melli y Nano, han quedado Juande y Arzu como capitanes en el campo y tras ellos soy el más veterano. Los dos están lesionados y el míster me dijo que me daba el brazalete para demostrar que cuenta conmigo y para que yo defendiera la valía de un capitán en cada partido. Para mí supone una responsabilidad y creo que es importante. Debe valorarse, porque el míster nunca le daría el brazalete a un tío que no tiene la cabeza en su sitio. También lo hicieron otros como Chaparro o Nogués. El entrenador me conoce mejor que todos los que me critican desde fuera. Por eso me da los galones y confía en mí para que pueda darle al grupo lo que, humildemente, pueda aportar.

—¿Cómo han sido sus charlas con él?
—Muy simples. Todo el verano se estuvo diciendo que me iba a ir, pero le dije que estaba comprometido y que sólo me marcharía si llegaba una buena oferta para el club y para mí. Él me entiende y sabe que si en el futuro todo podemos mejorar, no pondrá problemas, pero que mientras siga aquí me va a ayudar. Yo voy a trabajar sin molestar a nadie y sin poner problemas para que mis compañeros no se fijen en todo lo que se habla de Emana, sino en lo que hago. Nunca me ha afectado lo que se dice.

—¿Qué tal con el grupo?
—Les agradezco su comportamiento porque sé que me quieren mucho. Y no hay gente falsa en el vestuario. Nos ayudamos porque nos necesitamos. Hay buenos jugadores y buena gente. El grupo es una familia y cuango ganamos lo hacemos todos, no hay protagonistas individuales.

—¿Cómo vivió el verano?
—He aprendido muchísimo y sin la ayuda de mi familia y José Pablo (Varela, su representante), habría perdido la cabeza, ya que soy humano y cuesta comprender que hubiera una buena oferta y no me vendieran, pero ellos me lo han explicado bien. Si sabes por qué suceden las cosas, estás más tranquilo. José Pablo es mi abogado, representante y casi un padre. El resto de representantes que he tenido pensaban más en el dinero, pero él me hace mirar al futuro y eso me tranquiliza porque puedo jugar al fútbol sin tener otras cosas en la cabeza. No ha sido hasta los 28 años cuando he encontrado a alguien así.

—¿Hubo algún momento en el que pensaba que no seguiría aquí?
—No, porque en el fútbol no puedes dar nada por hecho antes de que se cierre. Nunca pensé que jugaría en otro sitio. Sabía que había interés pero también que no se concretaba nada porque nunca firmé nada, así que siempre tuve en la cabeza que estaba en este club.

—Y ahora incluso piensa que puede seguir más años aquí…
—Cuando volví de las vacaciones tras el Mundial lo primero que me dijo el club es: «Achille, te hemos puesto en el mercado». «¡Oh, oh!», pensé yo. Me lo anunciaron así sin decirme nada antes. Lo hicieron con Sergio García, Mehmet Aurelio y alguno más. Yo no quise decir nada para que no hubiera malentendidos. Yo sólo hablo en el campo, para esos asuntos están José Pablo y el club. Ahora sólo quiero que el equipo suba y si lo logra, ¿por qué me voy a marchar? Estaría en Primera y jugando en el club que quiero, en una buena ciudad y con gente que me aprecia. ¿Por qué cambiar? Tengo 28 años y me quedaría sin comerme la cabeza, pero si llega una buena oferta para todos, me lo pensaría, aunque el club debe opinar primero.

—Pues en enero seguro que habrá otro debate sobre su continuidad…
—Si seguimos así, pues mucha gente se preguntará cosas sobre mí, pero insisto en que yo hablaré en el campo, que es mi lugar de trabajo.

—¿Qué tal es su relación con Oliver?
—La verdad es que muy buena. Es un hombre abierto que habla bastante con nosotros y tiene buen humor. Intenta venir a los partidos, pero si no lo hace, nos explica por qué. Ahora me siento bien con todo el mundo.

—Ha habido muchos cambios en la plantilla y parece más compensada para Segunda, ¿qué le parece?
—Es un buen grupo para subir. Dorado y Belenguer están muy bien en defensa, el centro del campo es muy completo y arriba hay calidad. El club ha compensado lo que nos faltaba el año pasado. También tenemos canteranos menos experimentados, pero muestran muchas ganas y elevan la competencia. Hay ambición en este equipo y eso es bueno. Nosotros tenemos que ayudar a los jóvenes, aconsejarles y sacar provecho de su calidad, como la tienen Ezequiel o Israel. Si están en el primer equipo es porque le gustan al míster y si juegan poco no pasa nada, deben tener paciencia.