«He llorado mucho; nunca había sufrido tanto dolor»

Por  0:47 h.

Betis: Odonkor tira a puerta en un entrenamientoUna infección en la rodilla lo ha dejado en cama durante seis semanas. El lunes le dieron el alta y ayer contó a ABC de Sevilla su horrible experiencia

—He llorado, mucho, muchísimo. Me he llevado un montón de tiempo en el FREMAP (Centro de prevención y rehabilitación), con un dolor insoportable. Sólo pedía dejar de sufrir. He llevado muy mal todo esto. Además, como estaba con la infección… no me podía visitar mi hija. ¡He estado seis semanas sin verla! Ha sido muy difícil…

—¿Qué es lo que ha ocurrido?
—Inicié la pretemporada con unas ganas tremendas, deseoso, esta vez sí, de ayudar al Betis. Pero empecé a tener unas sensaciones raras en la rodilla derecha. No era un dolor intenso, pero me molestaba algo. Se lo dije a los médicos, me miraron y decidieron que lo mejor era pasar por el quirófano para hacer una limpieza.

—¿Y?
—Al principio parecía que todo había salido bien. Me operaron un martes y el fin de semana ya andaba. Se trataba tan sólo de unos ocho días de recuperación. Incluso, estaba previsto que viajara a La Manga. Pero el domingo comencé a tener unos dolores impresionantes en la rodilla. Nunca había sufrido tanto dolor. Fui otra vez al FREMAP y, tras mirarme la rodilla, los médicos se dieron cuenta de que tenía una infección. La cogí en el quirófano. Me dieron antibióticos por vena. Todavía sigo con ellos. ¡Ha sido muy duro! Ahora estoy mejor. El viernes me pude ir a casa a dormir y el lunes ya me dieron el alta definitiva. Gracias a Dios la infección se cogió a tiempo. Ahora tengo que ir con muletas y ya voy apoyando la pierna poco a poco.

—¿Qué ha aprendido con lo sucedido?
—A valorar hechos que antes creía insignificantes. A estar en mi casa con mi hija jugando, moverme, el cariño de los amigos…

—Habrá recibido muchas visitas en el hospital, ¿no?
—Sí, muchos compañeros. No puedo nombrarlos porque seguro que me olvidaría de alguno. También mi representante, Cristóbal Guzmán, que ha estado a mi lado, mi familia…

—¿Y de la directiva?
—No, nadie. Bueno, Carlos Bucero me mandó algunos mensajes de ánimo.

—¿Como será la recuperación a partir de ahora?
—Tengo que ir por las mañanas y por las tardes al FREMAP. Ya estoy algo mejor y me ayuda a llevarlo de otra manera, desde un punto de vista anímico. Los estudios que me han hecho, con varias resonancias, son favorables y los médicos me han dicho que está todo controlado y que podré volver a jugar al fútbol. El Betis ha empezado muy bien y quiero ayudar. El entrenador, en su día, me dijo que confiaba en mí y espero no fallarle.

—Sin embargo, entiendo que no se descarta en el club que le puedan dejar sin ficha, ¿sabe algo de ello?
—Lo que yo sé es que tengo que estar cuatro o cinco meses de baja. A partir de ahí, el Betis sabrá lo que tiene que hacer. Yo haré lo que sea mejor para el club, de eso no tengo ninguna duda.