Víctor contra Fernández

Por  1:53 h.

Quizá sorprenda a algunos, pero lo cierto es que enlazar cuatro triunfos consecutivos es todo un hito en la historia reciente del Betis. Aunque algunos equipos, afortunados ellos, vivan continuamente en la victoria, la historia verdiblanca está tan repleta de sufrimientos y vaivenes que el sumar un póker de triunfos se celebra casi como si fuese un título. Es el sino del beticismo, siempre carente de estabilidad y en sobredosis perpetua de inquietud en el signo de cada encuentro. Tal es así que el Betis, de imponerse mañana al Castellón en Heliópolis, igualaría las cuatro victorias que sumó a mediados de la temporada 2003-04… con el mismo inquilino en el banquillo: Víctor Fernández. De vencer en esta jornada, habrán pasado seis años, un mes y siete días desde que el equipo que dirigía el propio técnico maño le ganara al Zaragoza en el Ruiz de Lopera por 2-1, tantos de Denilson y Alfonso. Era el 15 de febrero de 2004. Vaya si ha llovido desde entonces.

En aquella ocasión, los pupilos del entrenador aragonés habían ganado en Barcelona al Español (1-2), en casa al Celta (1-0) y al Racing en El Sardinero (1-2), en una racha de resultados que los elevó desde la decimotercera a la octava plaza en cuatro partidos. No sumó el quinto triunfo consecutivo al tropezar ante el Athletic en San Mamés, donde no pudo pasar del empate a uno. A pesar de ello, Víctor instauró una racha de cuatro triunfos que sigue vigente seis años después y que sólo el propio técnico maño puede igualar. Cuanto menos, curioso. Dos años antes, con Juande Ramos en el banco verdiblanco, sumó cuatro triunfos en el inicio de la temporada, tras ganar en casa al Español (3-0), Real Madrid (3-1) y Las Palmas (2-1) y a domicilio al Valladolid (0-1). Fue el comienzo de una temporada gloriosa para el Betis, que pasó del ascenso a la UEFA.

Precisamente en Segunda, ni Fernando Vázquez primero ni el tándem Del Sol-Chaparro después lograron enlazar cuatro triunfos. En la 93-94, sí se obtuvieron. Y con holgura. Sergio Kresic comenzó, precisamente ante la visita del Castellón —la última de los albinegros a Heliópolis—, una racha de cuatro triunfos. Cádiz (0-2), Leganés (2-0) y Real Madrid B (0-1) fueron sus víctimas. Y el Eibar, que logró mantener el 0-0 en Ipurúa, el verdugo del técnico serbio. Serra Ferrer tomó el testigo de Kresic y fijó, además, la última buena racha de la categoría de plata. Y casi con las mismas víctimas que su predecesor, aunque el de Sa Pobla aumentó los triunfos de cuatro a seis, hito que aún perdura en Heliópolis. Cádiz, Leganés, Real Madrid B, Eibar, Burgos y Español sufrieron a aquel equipo bético, que terminó ascendiendo en Burgos tras no perder en doce choques. El rival bético de mañana logró empatarle a los de Serra en un vibrante encuentro disputado en Castalia y que acabó en empate a uno. Fue, junto al Palamós, el único en conseguirlo.

Las estadísticas, a favor

Para igualarse a sí mismo, para lograr el ansiado póker, Víctor tendrá varios factores estadísticos a su favor. El primero es el espectacular momento de los suyos en casa, donde no han perdido esta temporada. El segundo, la condición de colista del Castellón. El farolillo rojo de Segunda sólo ha logrado ganar en Heliópolis en dos ocasiones en toda la historia: en la 28-29, el Racing de Madrid (1-4), y en la 57-58, el Ceuta (0-1). Y por último, los datos castellonenses en el feudo bético. Aquí han jugado trece veces, perdiendo en nueve, empatando en tres y ganando sólo en una ocasión (0-3, en la 66-67).