Brasanac, en el amistoso ante La Balona (foto: Paco Martín)
Brasanac, en el amistoso ante La Balona (foto: Paco Martín)

La completa adaptación de Brasanac

El serbio ya se maneja muy bien con el idioma y está totalmente integrado en el grupo

Por  18:40 h.

Hay jugadores que tardan mucho en integrarse a su nuevo equipo y otros que lo hacen rápidamente. Darko Brasanac pertenece al segundo al grupo y está dejando constancia de ello en la concentración de Montecastillo. El serbio ha superado la barrera del idioma y, a diferencia de otros futbolistas foráneos a los que les está costando más trabajo, tales como Zozulia o Durmisi, ya se desenvuelve bastante bien con el español. Porque Brasanac no sólo entiende perfectamente las indicaciones de Quique Setién y de sus compañeros, sino que ya también se atreve a dar órdenes a sus compañeros, tal y como se pudo comprobar en el primer amistoso de la pretemporada frente a la Balompédica Linense. Incluso se le ve gastar y recibir bromas a menudo dado su carácter risueño y alegre.

En lo estríctamente futbolístico, Brasanac es hoy por hoy el único pivote a las órdenes de Quique Setién, si bien aún debe llegar Guardado y quizás otro futbolista más de corte defensivo. El técnico cántabro valora positivamente las cualidades del serbio para esa demarcación y está intentando pulir algunos conceptos de su juego para que rinda mejor que en su primer año como verdiblanco, en el que alternó buenas actuaciones con otras menos afortunadas. En total, Brasanac disputó 25 partidos, firmó un gol y tuvo protagonismo con los tres entrenadores que se sentaron en el banquillo local del Benito Villamarín: Gustavo Poyet, Víctor Sánchez del Amo y Alexis Trujillo. Ahora, en su segundo año como bético, se espera que suba sus prestaciones.