Una defensa muy peculiar

Por  0:30 h.

Lopera, ante los medios de comunicación tras una visita al Gran PoderLa aparición del primer informe pericial sobre las relaciones entre Tegasa y el Betis en el marco del caso por presunto delito societario continuado de Lopera al frente del club verdiblanco ha desempolvado una estrategia de defensa mediática que el máximo accionista bético ya utilizó hace una década (con abogados defensores diferentes) cuando fue denunciado por la Agencia Tributaria por delitos fiscales por los que fue sentenciado más tarde a abonar 4,1 millones de euros (una cantidad, precisamente, objeto de polémica ahora porque los peritos han indicado que, en parte, la abonó el propio Betis).

El caso es que, según la documentación existente en la hemeroteca de ABC, la demanda por delitos fiscales fue noticia el primero de diciembre del año 2000 y ya entonces los asesores jurídicos del club decían desconocer el caso y se mostraban «tranquilos», algo similar a lo que ha venido haciendo la entidad en fechas recientes, así como se referían a las cuentas del club como «transparentes». De inmediato, Lopera comparecía ante los medios para negar el fraude fiscal y elevar acusaciones contra un inspector de Hacienda. «Hay un señor que no me quiere», titulaba entonces ABC, en referencia a A. O. A., a quien acusaba de instigar que le ocurrieran «cosas extrañas» con Hacienda. Entonces llegó a declarar que «el estadio le sale gratis al Betis porque lo hace Tegasa», algo muy en boga después del informe de la semana pasada.

El asunto es que estos días se ha vivido una situación relativamente parecida. No en las formas, ya que Lopera hace tiempo que ha renunciado a comparecer en público ante los medios sin explicar el motivo, sino en el fondo, ya que a través de sus medios oficiales (web y radio) ha señalado a los peritos que han elaborado el primer informe. Éste ha sido calificado de contener consideraciones y conclusiones «infundadas y carentes de rigor», de constituir una «grave irregularidad» con una actuación «improcedente» con «insólitas» advertencias. Además, calificaba como «incomprensible y censurable» que los peritos «despreciaran» la resolución de la Audiencia Provincial haciendo afirmaciones «radicalmente falsas» y conteniendo «valoraciones subjetivas» y realizando «imputaciones carentes de un mínimo fundamento y rigor». Eso, en el comunicado oficial, pero en la radio del club, el órgano de opinión de Lopera a través de sus portavoces, se ha producido algo similar.

La evolución de aquel caso de Hacienda tuvo sus altibajos para Lopera, puesto que un segundo informe posterior anuló meses después parte de los delitos de los que se le acusaba (algo que esperan que se repita desde la calle Jabugo con el cada vez más esperado segundo informe pericial), aunque esto no evitó que Lopera calificara de «persecución» la instrucción del caso y que había una «mano negra» que quería dañarle. Todo este asunto fue protagonista en diferentes juntas de accionistas hasta que, como anunció el propio Lopera en ABC, se arregló con dinero tras una negociación que se resolvió con una multa de 4,1 millones de euros ratificada el 14 de diciembre de 2005 y que conmutaba la condena de quince meses de prisión por la que fue castigado.