Andrés Guardado, en su presentación como jugador del Valencia (Foto: AFP Photo/ José Jordán)
Andrés Guardado, en su presentación como jugador del Valencia (Foto: AFP Photo/ José Jordán)

Guardado y su poco exitoso paso por el Valencia

El méxicano fue lateral izquierdo en su etapa en la capital del Turia, tras triunfar durante cinco campañas en el Deportivo de La Coruña

Por  12:33 h.

Como es sabido por todos, ésta del Real Betis es la tercera etapa de Andrés Guardado en el fútbol español. Tras regresar procedente del PSV Eindhoven, Guardado se ha convertido en un auténtico líder con la camiseta que luce el escudo de las trece barras mejorando así las prestaciones ofrecidas en el último club español en el que militó, el Valencia, precisamente el próximo rival de los verdiblancos en LaLiga Santander. El internacional méxicano llegó al club de la capital del Turia tras cinco temporadas en el Deportivo de La Coruña en las que su rendimiento fue muy importante, incluso en Segunda división, pero en el año y medio en el que estuvo en el Valencia vivió de todo: convulsión en el club, cambios de entrenador, disputó la Champions, lesiones y cambios de posición.

Fue Ernesto Valverde, hoy entrenador del FC. Barcelona, el que lo puso de lateral izquierdo durante gran parte del curso 12-13, una posición bastante novedosa para Guardado, pero quizás en la que mejor rindió en Mestalla, tras la destitución de Mauricio Pellegrino. Luego, en la temporada 13-14, Miroslav Djukic se hizo cargo del Valencia y Guardado perdió protagonismo por una lesión en la pretemporada, lo que no le permitió rendir al nivel que todos esperaban de él. En el mercado invernal de aquella campaña, el méxicano fue cedido al Leverkusen y para el curso 14-15 también se marchó a préstamo al PSV, que lo compró en propiedad para la campaña 15-16 dado su grandísimo rendimiento (no hay más que recordar las imágenes de la despedida y el homenaje al méxicano tras su marcha al Betis).

Ante el Deportivo de La Coruña, Guardado se destapó con dos asistencias, sobre todo la segunda, mágica, para que Joaquín remontase definitivamente el encuentro con el segundo gol bético. Ahora, habrá que ver su estado después del largo viaje desde México -ya que en el partido ante Honduras sólo jugó media hora- pero desde luego que tendrá ganas de volver a enfrentarse a su otro exequipo en España e intentará hacer un nuevo gran encuentro.