Hay que ganar sí o sí

Por  14:31 h.

La frase, aunque no muy acertada dada la persona que acuñó la coletilla, resume plenamente el estado en que el club de las trece barras afronta la cita liguera de este lluvioso Sábado de Pasión. No valen excusas. El escenario no puede ser óbice para no sumar los tres puntos, pues de ello ya se ha encargado la fiel afición verdiblanca para que al Real Betis no le falte aliento en el estadio no olímpico de La Cartuja.

Los 31 puntos con los que cuentan los verdiblancos en su casillero hablan a las claras de que la temporada no está siendo buena, pero hay que empezar desde ya a remontar el vuelo para al menos acabar lo más dignamente posible la temporada del centenario.

Los más pesimistas hablan de la necesidad imperiosa de lograr cuanto antes los 40 puntos que prácticamente asegurarían la permanencia. Una cifra al alcance de la mano, pues con sólo tres victorias se lograría dicho objetivo. Pero el Betis por tradición, orgullo, necesidad y, sobre todo, su afición, debe sacar adelante este encuentro para dar una alegría a los suyos después de la mala imagen ofrecida en Mallorca y Getafe.

El rival, el Villarreal del adinerado Fernando Roig, tampoco está cumpliendo con las expectativas en este curso liguero preparado a golpe de talonario. Mucha calidad en los castellonenses, aunque faltos de su buque insignia los últimos años, el argentino Juan Román Riquelme, lo que quizá influya en la mala temporada que vienen realizando.

Se enfrentan dos equipos alejados de sus téoricos objetivos de principios de Liga, pero uno de ellos, el Betis, con la amenaza latente del descenso pisándole los talones. Una situación que hay que corregir para no verse más tiempo con el agua al cuello y con una jornada menos para reaccionar.

Redacción

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