joaquin-camion

Joaquín llegó al programa de Bertín Osborne conduciendo un camión por una causa solidaria

«Yo también me creía el rey del mambo con 17 años... ahí influye mucho la familia para que te bajen a tierra», confiesa el futbolista

Por  9:48 h.

Bertín Osborne abrió de nuevo las puertas de su popular programa de Telecinco al bético Joaquín Sánchez, que se desplazó hasta la finca que el presentador tiene en Sevilla para ser el protagonista de una muy esperada edición de «Mi casa es la tuya». El anfitrión definió a su invitado como «un verdiblanco que se gana hasta a sus rivales, cautiva a quien se le ponga por delante. Joaquín hipnotiza a cualquiera con su arte y con su gracia. Es sin duda uno de los grandes hijos de El Puerto de Santa María». En esta ocasión, la entrevista vino acompañada de un objetivo solidario. El jugador del Betis llegó a la casa de Bertín conduciendo un camión (VÍDEO) cargado de balones que serán donados a la Fundación Eusebio Sacristán, para dotar de material deportivo a niños y niñas que no tienen la opción de jugar al fútbol con la equipación adecuada. Durante el programa, Bertín y Joaquín recibieron las llamadas de personajes tan dispares como Jorge Lorenzo (VÍDEO), Eva González o Miguel Ángel Revilla con las que ofrecerán su apoyo a la causa.

«Entiendo que haya gente que olvide de dónde viene, cuando con 17 años se ven en un equipo de primera, con un contrato millonario…yo también me creía el rey del mambo» (VÍDEO), confesó el futbolista, «ahí influye mucho la familia, para que te bajen a tierra. A mí tener a mi padre a mi lado me ayudó mucho». El portuense, que antes de cumplir la mayoría de edad ya había conseguido debutar en la élite, reconoció también ante Bertín que «no sé a qué me hubiera dedicado de no haber sido futbolista». Joaquín se crió entre siete hermanos y Bertín quiso saber cómo era su casa con ocho criaturas rondando (VÍDEO). El jugador reconoció que nunca le ha faltado de nada pero admite que siendo tantos en casa lo ha pasado mal en alguna ocasión por la falta de recursos económicos de sus padres. Pero, ¿cómo se organizaba la familia para dormir? ¡Solo había dos habitaciones para los ocho!

Redacción

Redacción