La clave de la sentencia que emitirán es si consideran los hechos graves o muy graves

Por  9:41 h.
La Copa del Rey, además, es potestad de la Federación y el propio Ángel María Villar, antes de la primera reunión del Comité, les expuso su preocupación por la crecida de violencia que vive el fútbol español, para el que la clausura de estadios se desterró desde que el Reglamento se remodeló, en 2005, para que el Camp Nou no sufriera cierre alguno por el cochinillo lanzado en noviembre de 2002.

La reforma se basó en el cambio del artículo 118 de los Estatutos, que ahora expresa que «cuando en un partido se altere el orden, se ponga en peligro la integridad de los árbitros, técnicos o personas en general, y se trate de la primera vez en la temporada, el club será sancionado con una multa de hasta 6.000 euros, apercibiéndole con la clausura en caso de reincidencia».

El Betis se agarra al artículo 118, que exige el apercibimiento antes de tener que jugar sin público. «Estuvo apercibido de cierre, pero los apercibimientos sólo cuentan por temporada, por lo que aquél -los incidentes del día del Mallorca-no cuenta», decía ayer Flórez.

El Comité de Competición expuso a ABC, sin embargo, que ese texto queda superado cuando los hechos son catalogados como muy graves. En este caso, se aplica el artículo 86 del Reglamento y el castigo puede suponer un cierre por una duración de cuatro a doce partidos. La otra posibilidad, la pérdida del encuentro, será analizada en profundidad, pues se abriría la espita para que los aficionados del equipo que gana lanzaran objetos y provocaran el final del encuentro.

En el Betis no se quiere ni oír hablar de esa posibilidad y la línea de defensa se basa en el precedente del Valencia-Deportivo de la Copa pasada, en el que el partido se reanudó a puerta cerrada. Los miembros del equipo jurídico no creerían ajustada a derecho la clausura del estadio, ni siquiera que se dé por terminado el encuentro ni otras sanciones que se apuntan como la inhabilitación de dirigentes.

«Ahora -argumentaba el jurista bético Manuel Castaño-, para cerrar un campo ante un incidente, debe haber reincidencia en la misma temporada y el Betis no cumple este requisito. Desde un punto de vista legal no podemos esperar otra cosa que no sea que se reanude el encuentro, como ocurrió el año pasado en el Valencia-Deportivo de Copa, que se reinició desde el minuto 44. Esperamos una multa seguro, de seis mil euros como mínimo y, lógicamente, lo normal es que el partido continúe a puerta cerrada».