Petros: “La comodidad es el principal adversario”

El brasileño defiende el trabajo para continuar creciendo personalmente y como equipo

Por  8:15 h.

En la primera respuesta ya ubica el motor de su discurso. «Estoy bien, contento por poder disfrutar del trabajo, que mucha gente no lo tiene». En su tierra sería del «e mais trabalhar». La samba, para otros. Frío con los números que defienden su caminar y pasional en la expresión de sus emociones. Así es Petros Matheus dos Santos Araujo (Juazeiro, 1989), uno de los pulmones del Betis y un fijo para los cuatro entrenadores que le han dirigido desde que llegó en el verano de 2015. «Sólo los buenos quieren mejorar, por eso son buenos», es una frase del mítico golfista Nick Faldo que bien puede estar en el cabecero de la cama del brasileño.
—Tras la victoria ante Las Palmas les toca mantener la buena línea.
—Eso lo veo como una responsabilidad. Cuando se gana muchas veces nos olvidamos de lo que tenemos que hacer y ahora debemos dar un salto y conseguir dos victorias seguidas. Mantenerse es lo complicado. Llegar podemos hacerlo todos pero sólo los buenos se quedan y son consistentes. El cambio de entrenador le ha dado vida, principalmente, a los que no jugaban. Hay más competencia y eso beneficia.
—Fue titular en el primer partido de Víctor y un habitual con todos los técnicos que han pasado por el Betis en los dos últimos años.
—No es muy normal haber tenido cuatro entrenadores, dos presidentes y dos directores deportivos en tan poco tiempo. Pero yo sigo ahí fuerte. Creo mucho en mi trabajo. Y trabajo mucho. Puedo no ser el mejor jugador de la Liga, ni de mi equipo, pero sé lo que puedo hacer y trabajo mucho para eso. Es mi principal cualidad.

 



—Cuando llegó al Betis lo hizo como destacado recuperador en Brasil y aquí las estadísticas le dan la razón…
—En Europa tener esta mentalidad es importante. Las estadísticas se miran mucho en baloncesto y sirven para mejorar. Si hay algo que no miente son los números. Yo era el principal recuperador en Brasil y aquí los jugadores piensan más rápido, son los mejores, están los tres candidatos al Balón de Oro… Y yo tenía que hacer algo distinto para quitarles el balón. Me he adaptado gracias a la buena gente que hay. Si ahora me están saliendo las cosas es gracias al apoyo que he tenido. Voy a seguir mejorando porque trabajo mucho y confío en mí. Quiero acabar la temporada como uno de los mejores recuperadores. ¿Mi secreto? Bueno, tengo mi manera de hacerlo como Rubén Castro tiene la suya de marcar goles. Estudio a los rivales, sé contra quién voy a jugar, sé lo que hacen los que estarán por mi zona y… Si se lo digo me van a copiar. Estudio, no voy por ir.
—Habla de números pero en el campo es todo corazón.
—Cuando voy a jugar pienso en mi familia. Vive de mi trabajo y tengo que darles todo lo que puedo. Por mí… No juego al fútbol por mí, sino por mi familia. Ellos me hicieron ser lo que soy, están siempre ahí y nuestro mundo es complicado. Cuando ganamos tenemos muchísimos amigos y cuando perdemos dos partidos seguidos incluso los que te sirven la comida te hablan mal. Con ello le explico mi manera de jugar. Siempre digo que puedo perder un balón, pero dos no. Es que eso le duele a los que están detrás de mí. Muchas veces me paso un poco, prometí a todos que iba a mejorar y ahí está. Ya son por lo menos seis partidos con cuatro tarjetas y voy entrando sin hacer las tonterías innecesarias. Desde que llegué de Brasil le puedo garantizar que soy mejor persona. Antes era temperamental y me daba igual decir lo que pensaba pero he entendido que solo no puedo cambiar el mundo, no puedo pelear contra todos. Ahora parece que me he criado aquí. Me encanta Sevilla. Le puedo invitar un día a comer y escuchará lo que me dice la gente:‘Petros, lo que necesites’. Yo estoy en casa. Soy un chaval de Brasil que no tiene nada que ver con la cultura de España y de broma digo que soy uno de los brasileños más andaluces que hay. Agradezco de verdad (junta las manos) el cariño de la gente porque estoy lejos de mi familia.
—Parece muy identificado y la gente se lo reconoció con la ovación.
—Le digo a mis compañeros que tenemos que sacar esto adelante porque ahora tenemos presión para mejorar pero si lo hacemos bien será fenomenal. Esta afición tiene una fuerza increíble, como muy pocas. Viven del club y tenemos que tener cojones, aguantar, tener humildad y disfrutar. Yo cuando salgo al campo lo intento con toda mi intensidad, fuerza, piel, alma… Quiero representarlos. Con la ovación me he sentido valorado, es una recompensa y me motiva a seguir, trabajar.
—También tiene sus detractores…
—Hace tiempo que me está incomodando que me digan, como si fuera algo malo, que soy un fichaje de Macià. A él sólo puedo agradecerle que me haya dado la oportunidad de venir pero una vez aquí me tienen que valorar por lo que soy, por lo que hago. Yo no soy jugador de Macià, sino del club. Ni de Torrecilla, ni de Alexis, ni de Lopera. Represento a mi escudo, afición, club y toda la gente que trabaja aquí. Creo que a veces son injustos conmigo.
—¿Qué tal con el nuevo técnico?
—Al llegar hablamos y me dijo que me podía colocar algo más adelantado. Con Gustavo (Poyet) empecé la liga como pivote defensivo y eso lo he automatizado. Somos máquinas y nos acostumbramos pero ya sé cómo hacerlo. Siempre busco alternativas para ayudar. Por delante puedo presionar muy bien y recuperar el balón cerca del área rival, con eso respira mejor la defensa. Víctor nos habla claro y utiliza los vídeos. Éstos y las estadísticas no mienten. Podemos analizar los errores y corregirlos, es lo que hace un jugador inteligente. Víctor nos enseña cada día vídeos antes del entrenamiento y sabemos qué hay que hacer, lo que podemos mejorar y lo que no debemos repetir. Todo eso ayuda mucho al grupo.
—¿Por qué fracasó Poyet?
—Es un gran entrenador, tiene conceptos buenos, es joven, tiene demasiados cojones… Por su carácter, y era igual que yo como decía antes, ha contestado muy pronto y la gente aquí le hizo la cruz. Podíamos ganar cinco partidos que si había un fallo iban a por él. Le puedo asegurar que no tiene la culpa, sino nosotros. Cada uno tiene que asumir su responsabilidad, desde la directiva a los jugadores. Él también, pero no el único. Es simple echar al entrenador pero nosotros no estuvimos a nuestro mejor nivel, no jugamos con la intensidad del otro día. Le deseo suerte, es muy buena persona, ha ido por nosotros muchas veces y por el club. Ha dado la cara y hay que valorarlo. Ahora estoy ilusionado con Víctor y todos vamos de la mano para lograr éxitos.
—¿Necesita el Betis estabilidad?
—Hemos empezamos la entrevista recordando que he tenido cuatro entrenadores, dos directores deportivos, dos presidentes… Eso no puede ser. Los grandes clubes no tienen eso. La estabilidad es fundamental. Hay que dar oportunidades. Hay que dejar que Víctor trabaje, que nos enseñe su concepto. Tenemos un presidente muy bueno, que tiene ganas y directores que están haciendo de todo por el club y hay que darles confianza. Lo que no podemos es perder dos o tres partidos y que haya que cambiarlo todo. Entonces nada sirve y el club jamás tendrá dinero para reforzarse porque hay que pagar asuntos contractuales. Eso es más de lo mismo, no podemos ser así, tenemos que cambiar el chip, hacerlo mejor y ganar. Todo lo que pasa en el Betis nos llega porque somos un reflejo del club, el más sincero. Creo en el trabajo, en mejorar, en tener hambre, en no estar cómodo nunca porque la comodidad es el principal adversario de la persona. Si estás cómodo, estás muerto. Llegará otro y te quitará el sitio.
—Es así en su vida también…
—Es muy agitada, no me gusta la siesta, no me gusta dormir. Estaría todo el día despierto. Soy activo. Estudio, intento mejorar mi español, que es muy malo, intento conocer su cultura y tengo mis cosas en Brasil, que ya me están volviendo loco. Mi hermano y mi socio me están ayudando mucho pero desde lejos es muy complicado. Están yendo bien, son negocios del sector inmobiliario en general: parcelas, casas, alquileres… Lo que sea. Si vemos que es un buen negocio ahí estamos metidos. Es por mi manera de ser, que no me aguanto. Estoy hablando con usted y … (no para de mover las piernas). Tengo dos años más de contrato en el Betis y no sé qué va a pasar. Si continúo me quiero comprar una casa para quedarme a vivir aquí. Es una ciudad universitaria y se pueden hacer buenos negocios por los turistas. Ya vamos a estar pendientes de los mercados de Sevilla…
—Por último, juegan mañana en Éibar, ¿qué Betis se verá?
—El año pasado recuerdo que sacamos un punto de allí. No tiene un césped como el nuestro, es un campo un poco más pequeño, con la afición casi metida en césped jugando con nosotros. Es un buen equipo que aprieta, lucha y le puedo asegurar que vamos a salir con la misma intensidad que ante Las Palmas, le puedo garantizar que saldremos con las mismas ganas porque esta va a ser nuestra identidad hasta el final de la temporada. Presionaremos y a ver lo que pasa, el que tenga más cojones va a ganar el partido.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @JuanGomezJurado: Simplemente increíble. Vedlo hasta el final, porque no veréis nada mejor hoy. https://t.co/UqU0du3juf - 2 horas ago