Rubén Pardo: “Si unos tiran para un lado y otros para otro no va a salir ese proyecto que todos quieren”

El riojano reclama estabilidad para que el Betis crezca como ocurrió en la Real, de quien depende para seguir y aconseja a Ceballos que no se marche

Por  4:59 h.

La hilera de jugadores pasa camino a la barbacoa de confraternización en la ciudad deportiva mientras Rubén Pardo (Rincón de Soto, 1992) responde las preguntas de ABC de Sevilla tratando de centrarse ante bromas y comentarios que dan fe del buen ambiente del grupo. Ha encajado bien el mediocentro cedido por la Real Sociedad, que tiene entre ceja y ceja dejar un buen sabor de boca y plantearse en verano un futuro que bien podría ser nuevamente verdiblanco, aunque sabe que su casa está en San Sebastián y deja abiertas todas las puertas al tiempo que muestra su experiencia como consejo a Dani Ceballos, ya que con 20 años a punto estuvo de marcharse al Real Madrid (llegó a ofrecer diez millones de euros) y pensó en crecer y madurar con el equipo al que pertenece desde los doce años.
—¿Para qué ha servido el triunfo ante el Eibar?
—El equipo está un poco más tranquilo. Seguimos trabajando igual, con las mismas ganas e intensidad y era de esperar que llegara un triunfo. Ahora queremos acabar con buen sabor de boca estos seis partidos y subir más peldaños en la clasificación.
—El día del Barcelona debutó y la afición le brindó una enorme ovación. Y desde entonces ha sido un fijo.
—Me sorprendió porque llegaba a una ciudad nueva y un equipo grande como el Betis en un partido complicado pero jugué bien a pesar del tiempo que llevaba sin participar y tengo un gran recuerdo de aquel día. La continuidad era lo que buscaba al venir, volver a sentirme futbolista jugando lo máximo posible. Y se está cumpliendo ese objetivo.
—¿Qué Rubén Pardo hemos visto?
—Puedo dar un poco más de mí. Es cierto que partido a partido me estoy sintiendo mejor en el campo. Todo el mundo tiene días buenos y malos.
—Tras derrotar al Eibar tienen un calendario ante más equipos que luchan por Europa, ¿quiere echarle una mano a la Real Sociedad?
—Es verdad que nuestros rivales más inmediatos se están jugando mucho por esa zona de arriba. Ya le ganamos al Eibar y le hicimos un pequeño favor a la Real. Iremos a muerte el resto.
—Si tuviera que decidir ahora, ¿se quedaría en el Betis?
—La decisión se va a tomar al final de la temporada y ahora mismo los que mandan están en la Real. Va a depender todo de ellos. Si deciden que tengo que salir cedido todo se valorará. Hay que plantearlo todo.
—¿Es el Betis un club en el que considera que puede seguir creciendo?
—Aquí estoy muy bien, contento con los compañeros, la ciudad, el equipo… Eso para mí es muy importante pero, como digo, manda la Real y ellos decidirán lo que va a pasar conmigo.

—¿Le han dado ya alguna pista?
—No, ni he querido preguntar. Quedan seis partidos todavía y quiero acabar de buena forma aquí. Cuando llegue el día hablaremos tranquilos pero por ahora no me han dicho nada.

—Se ha llegado a decir que su relación con Eusebio no es buena y que eso podría condicionar su futuro.
—Se han dicho muchas cosas sobre que Eusebio no me quiere, que si hay mala relación… Para nada. Con Eusebio tenía una buena relación entrenador-jugador. Él tomaba las decisiones y yo le respetaba. Entre todos hablamos y aceptamos que lo mejor era que saliera para jugar. Le agradezco a la Real la oportunidad y estoy muy contento. No hay ningún mal rollo con Eusebio.

—¿Qué necesita el Betis para crecer como lo ha hecho la Real?
—En San Sebastián tenía la referencia de que era un grande y una vez que estoy dentro lo sigo pensando. No es normal que un fin de semana tras otro vengan 35.000 personas y que estén ahí apoyándote si las cosas van mal. Eso es un auténtico lujo para un club. Espero que el club se estabilice por el bien de todos.

—La Real cambió mucho de presidentes, bajó, ascendió, tuvo el concurso pero al final se ha estabilizado, ¿cómo vivió aquello?
—Veías que había un cambio de presidente, otro, que si un nuevo entrenador, un montón de jugadores diferentes… Y al final no preguntas porque eres un niño chico pero sí te cuestionas por qué pasarán esas cosas. Ahora gracias a Dios se ha estabilizado y la Real es un gran club. Siempre he dicho que para que algo sea estable tiene que estar todo perfecto, bien coordinado para que vaya hacia adelante. Si unos tiran para un lado y otros, para el otro no va a salir ese proyecto que todo el mundo quiere. Por el bien del beticismo lo mejor es que el club se estabilice cuanto antes y que se forme un buen club.

—¿Cómo analiza la última mala racha que les ha dejado sin opciones de alcanzar el objetivo?
—Hemos hecho partidos serios, teniendo la victoria cerca pero se han escapado por fallos nuestros y errores arbitrales, aunque no quiero culparles. La mentalidad del equipo siempre ha sido la de trabajar y seguir creciendo pero los resultados no llegaban y era normal que la gente se volviera loca repronchándonos cosas pero queríamos seguir sumando. El partido del Eibar era complicado y espero que sirva de impulso para el tramo final.
—Adán dijo que la temporada era «un auténtico desastre», ¿cómo lo ve?
—No he estado en la primera parte de la temporada pero sí seguía al Betis. No puedo dar esa opinión de auténtico desastre como comenta Antonio pero en el tiempo que llevo aquí hemos dado la cara en partidos complicados y en otros no hemos tenido el día. Ahora queremos acabar bien, lavar la mala imagen y hacerla buena.

—¿Qué le parece Ceballos? ¿Seguirá?
—Todo el mundo le conoce por su calidad y lo buen jugador que es. Es joven y tiene mucho margen de mejora. Creo que para todos, para el Betis y para él, lo mejor es que siga creciendo en el su club, que siga puliendo esos detalles que quizás aún no los tiene definidos. Es bueno para todos que continúe aquí.

—Usted pasó algo similar de joven.
—Con 20 años tuve la oportunidad de salir de San Sebastián pero entre mi familia, mi representante y yo decidimos continuar en la Real porque veía necesario seguir con los apoyos que tenía. Tomé una buena decisión.
—¿Cuál tomará Dani?
—Al final creo que la correcta y esperemos que sea la de quedarse aquí.
—¿Cómo ve a Víctor?
—Sinceramente el vestuario siempre ha estado con el míster, arropándolo. Tanto en los malos momentos como en los buenos. Si no remamos todos en la misma dirección esto se va a ir al carajo y eso no le conviene a nadie. Lo mejor tanto para Víctor como para nosotros es remar en la misma dirección. Tiene el apoyo de todos los jugadores.