Serra y Joaquín siguen mirando en la misma dirección

"El final de su carrera futbolístico es de quitarse el sombrero", dice el balear sobre el capitán verdiblanco

Por  2:14 h.

Ambos conocen de primera mano la sensación que supone salir de Heliópolis y regresar años después. Lorenzo Serra Ferrer y Joaquín Sánchez son dos de los referentes del actual Real Betis. En los despachos y en el terreno de juego. Aunque la trascendencia de ambos va más allá de la tarea que les ocupa en estos momentos. Serra fue entrenador y ahora ocupa la vicepresidencia deportiva. Pero sigue cerca de los futbolistas. Joaquín, por su parte, es capaz de capitanear al equipo en su pelea por acabar en plazas europeas mientras se anima a dar el paso para convertirse en accionista relevante de la entidad. Serra y Joaquín unieron por vez primera sus caminos en el verano de 2004. El balear había llegado a un acuerdo con Manuel Ruiz de Lopera para iniciar su segunda etapa al frente del equipo bético. El portuense era, por entonces, uno de los futbolistas importantes y consolidados tras completar su cuarta temporada en la primera plantilla verdiblanca.

La primera campaña con ambos en el cuadro bético fue inolvidable. Campeón de la Copa del Rey y una cuarta posición en el campeonato liguero que permitió disputar la Liga de Campeones. Serra y Joaquín vivieron la máxima competición continental desde Heliópolis, pero con el transcurrir de la temporada se percibía que el proyecto no tenía mucho recorrido. Las diferencias entre Serra y Lopera se agrandaron hasta el punto de que el balear se marchó de Heliópolis al acabar la competición. Joaquín siguió sus pasos meses más tarde, cuando el Valencia puso encima de la mesa unos 25 millones de euros para hacerse con él. Once años más tarde, Serra y Joaquín se reencontraron en Heliópolis.

«Sin duda, le gano de unos cuantos años, por esto creo que va a ser más longevo que lo he sido yo», responde Serra Ferrer cuando ABC de Sevilla pregunta cuál de los dos va a estar más tiempo ligado al Betis. «La etapa que he tenido a lo mejor ha sido más corta que la de Joaquín. Esta es la tercera mía, pero tengo un compromiso enorme y una responsabilidad muy alta porque así me lo autoexigo. Y Joaquín, también», asegura el balear antes de repasar con una media sonrisa las virtudes exhibidas por el capitán en los últimos meses. «A pesar de ser más extrovertido y tener una manera de comportarse mucho más alegre, yo quizás soy un poco más serio, él lo siente, lo vive y ahora es otra etapa. El final de su carrera futbolístico es de quitarse el sombrero. Magnífico, y lo digo con la admiración, respeto y cariño que le tengo porque la etapa que me tocó gestionarlo como persona y futbolista me ayudó a sentirme muy feliz y todo este tiempo que he estado fuera siempre hemos mantenido una relación muy buena».

Joaquín sonríe cuando se le plantea la posibilidad de ascender peldaños en el escalafón social de la entidad hasta alcanzar en un futuro no muy lejano algún cargo de poder en la dirección del club. Serra ya conoce desde el pasado verano lo que supone pasar horas gestionando desde los despachos del Benito Villamarín. Lo de la presidencia, no obstante, parece que le queda algo lejos. «No, no aspiro a tanto. Esto de vicepresidente deportivo me cambia un poco el color porque no soy de esto. Soy una persona de fútbol, muy identificado con el Betis y a partir de aquí todo lo que pueda hacer para ayudarlo será poco».

Redacción

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