El Tratado de Villa Luisa

Por  22:15 h.

Tras un largo viaje desde la tierra del demócrata Pericles, allí donde Atenea venció al tirano Poseidón con el olivo de la paz para hacerse dueña de la Acrópolis, el último zeus del río Betis llegó a Sevilla. Lorenzo Serra Ferrer. El dios más reciente del beticismo, que tuvo que irse hasta donde la democracia tuvo su origen para volver a creer en ella, pisó tierra verdiblanca y descubrió que sus feligreses aún estaban ahí. Que rugían de euforia y de nostalgia.

Otro dios del olimpo de Sevilla, Curro, verdugo del minotauro, le confirmó la gloria: “Apostaría por un Betis siempre con Lorenzo, hasta de presidente”. Duros versos aquellos de Calderón: “…porque la vida es un sueño / y los sueños, sueños son”. Sueña el beticismo con volver a ver a Rafael Gordillo Vázquez en el palco del Benito Villamarín. Sueña Sevilla con un centro de Joaquín por la derecha. Sueñan

Redacción

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