Ganar, ganar y ganar

Por  17:57 h.

Es la hora justa. La del punto de inflexión. La del giro definitivo. Si el Betis no acaba ahora con la hegemonía de su ogro, volverá a agonizar en el infierno de la mediocridad. Pero si le pega la pedrada de David al goliat de Nervión, van a verse cosas muy interesantes por la acera contraria. De entrada, Jiménez tendrá que ir de puntillas por la calle para que los suyos no lo manden a la guillotina, sobre todo después de la imagen que dio el equipo contra el Salzburgo. Y de salida, el Betis se pondrá, por primera vez en mucho tiempo, por encima de su enemigo en la tabla y eso va a generar mucha tensión en la plantilla rival. Por eso la victoria bética va a ser un punto de inflexión. El origen de un soñado cambio de papeles. Porque el Sevilla siembra dudas y el Betis también. Pero son vacilaciones diferentes. En Nervión se mira la cuesta hacia abajo y en Heliópolis se quiere mirar hacia arriba. Así que ahora sí que tiene que apretarse los machos Chaparro para meterle al equipo la ponzoña de la guerra en sus venas. Hay que ganar al estilo Del Nido: sí o sí. Ganar para pegar un puñetazo en la mesa y comenzar a jugar a otra cosa. Ganar para sacar los pies del fango y meter al ogro en el charco. Ganar para que la afición más castigada de este país vuelva a encender la llama de su amor. Ganar, ganar, ganar. No se puede conjugar otro verbo a esta hora. En ninguno de los dos barrios.

Redacción

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