¿Que no hacen falta retoques?

Por  22:28 h.

¿Que no? A ver, vamos a dar un repasito. En la portería, Contreras está ya en el último tramo de su carrera oficial. En defensa, el único que tiene las mínimas condiciones para ocupar el puesto más glorioso que haya tenido este equipo -ay, Gordillo- es Fernando Vega. En el medio centro, Vogel está muy por encima del resto. En la banda derecha -vamos a confiar en Odonkor porque internacional con Alemania no es cualquiera-, ni Maldonado ni, por supuesto, Pancraté han demostrado poder aspirar a grandes logros. Por la izquierda, Caffa aún no sabe ni cuántos equipos bajan a Segunda en España y Xisco justifica su fichaje con sacrificio. En la media punta la cosa está bien servida, es verdad, con Edu, Sobis y Capi.

Vale, se puede hacer una temporada digna con estas carencias en los puestos citados. Pero el fútbol vive del gol. Y ahí, ay amigo, el Betis necesita retoques eternos. En la era Lopera, sólo Alfonso y Oliveira han permitido soñar con algo grande. Bueno, por su rentabilidad también merece constar entre los elegidos el toro Aquino. Ya está. Vinieron con banda de tambores y cornetas, mecidos como estrellas, Pier y Oli. Millonada para nada. Es cierto que en su primera temporada Pier hizo 14 goles. Pero después vino el declive. El asturiano, mil millones sobre la mesa, metió nueve el primer año y sólo uno el segundo, justo la mitad que el portero Prats. Cien millones por diana. Y todos los demás arietes que han llegado a Sevilla desde el 92 han deambulado por esas cifras. Sólo dignas. Joao Tomás, Robert, Kowalzyck, Sabas, Gastón Casas, Gabriel Amato…

Pero tampoco hay que olvidar la ristra de petardazos. Kasumov fue anunciado como el gran delantero del Este de Europa. Iván Pérez, como el futuro relevo de Alfonso -ciertamente lo era en lo relativo a la sangre-. Gálvez, sí, Gálvez, como el mejor goleador nacional. Ikpeba, como el gran ciclón africano. Palermo, como el sustituto de Caniggia en Argentina. Y Tote como el joven con más futuro. En el mejor de los casos, algunos de ellos llegaron a meter dos goles en una temporada. Y va a ser mejor no recordar aquellos fichajes de las andanzas por Segunda, como Kukleta (gol de tacón y a comer gambas), el sueco Ekstrom, el peruano que anduvo a la gresca con Monreal -Balán González- y, sobre todo, aquel paraguayo que jamás se vistió de verdiblanco, Virgilio Ferreira.

Dice ahora Luis Fernández que este Betis no necesita retoques. No estoy de acuerdo, míster. Creo que es evidente que hay que retocar al que ficha.

Redacción

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