¿Villarreal o Bsport?

Por  17:56 h.

Hoy el debate no es siquiera el fallo de Nelson en la jugada fatídica del 91. Porque el Betis estará en orsay toda la semana. A nadie, dentro del propio club, le va a importar el partido contra el Villarreal, y eso que el equipo está en el mismo sitio que estuvo con Cúper por mucho que las sensaciones sean otras. Las sensaciones no puntúan. Que se lo digan al Zaragoza.

Esta semana no habrá otro tema de conversación que el grupo Bsport de marras, que a pesar de los informadores que ratifican la veracidad de la venta de las acciones de Lopera, todavía no ha enseñado los verdaderos carnés de identidad de sus miembros. Y yo aún no las tengo todas conmigo cuando miro de soslayo el listado de componentes de una empresa que ni siquiera estaba registrada civilmente cuando el personaje público que más embustes ha dicho en la Historia de esta ciudad anunció la transacción de su paquete accionarial. Un ex empleado de banca de Tomares que se anuncia como promotor aunque no sepamos qué es lo que ha promovido, un empresario del sector de los transportes públicos que tiene una flota de autobuses y no ha impedido que Alompe siga poniendo los autocares oficiales al equipo, un anticuario jubilado -¿los anticuarios se jubilan?- que se esconde tras unas gafas de sol y viste americanas de escasa jaez, y un abogado que no lleva casos de minuta Malaya no creo yo que sean capaces de juntar ni los diez millones de euros que dice Lopera que le dieron a cuenta. Por eso se especula con que hay algún fantasmagórico adinerado detrás de la operación. Pero yo voy a seguir especulando, aunque me equivoque, ojalá, con la posibilidad que veo más clara. Me mojo: Ruiz de Lopera no va a vender nada. Antes de que acabe la semana comparecerá en la radio del zar de "La voz de su amo" y dirá, como si fuera el mesías, que tiene papeles que demuestran que estos señores de Bsport no son béticos y pensaban vender el club a un jeque árabe por el doble de lo que él cobró. Con voz airada, Lopera dirá que sólo dejará el Betis en manos de los béticos, que va a hacer al equipo campeón de Liga y que no le queda más remedio que seguir comandando la nave. Y su cohorte lo aclamará de nuevo como el salvador. Y así habrá salido de otro embuste más, que ya no sé cuántos van: elecciones a presidente, venta de acciones a los béticos en la oficina de La Caixa, ciudad deportiva de Benacazón…

Creo, sinceramente, que Lopera no sabe vivir de otra manera. Que necesita enredarse en sus propias telarañas para sentirse importante. Por eso va a dejar pasar la oportunidad de vivir la verdadera vida ahora que, afortunadamente, la salud le acompaña. Y va a seguir gestionando el Betis como hasta este momento. Así que, Dios quiera que me equivoque -si lo hago no me esconderé-, va a ser mejor que los béticos se vayan preocupando por el partido de Villarreal. Porque ya sólo les queda la pelotita. Ésa es la única que no puede patrimonializar nadie desde un despacho. Todavía.

Redacción

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