La ley del menos malo

Por  10:18 h.

El Betis se escapa. Un punto más sobre los puestos de descenso y un partido menos. Tiene pinta de salvarse. Pero sólo gracias a la ley del menos malo. Apuesto lo que sea a que en otra liga Lopera ya estaría planificando los fichajes para el ascenso.

La permanencia en Primera se ha puesto muy barata. El Bilbao no le gana ni al Mollerusa –vaya última media hora en Santander-. El Celta, ni al Madrid de Capello. Y el próximo domingo, el Levante. Para que el equipo se levante del todo. Pero vamos a hablar en plata. Luis Fernández lo va a sacar del hoyo, lo va a dejar en la máxima categoría sólo porque hay muchos equipos peores que el Betis en la Liga de las Estrellas. Porque nadie, en condiciones normales, se escaparía del agujero negro a base de empates. El Machote le ha dado muy poca plusvalía a este equipo. Ninguna. Ha hecho lo mínimo que se puede hacer con él. Pero se lo ha pasado en grande jugando a las alineaciones. ¿Por qué no jugó Melli contra el Villarreal en el lateral derecho? Por ahí vino el gol de Forlán en el primer minuto. ¿Por qué puso a Xisco por la derecha? Sólo desbordó una vez. ¿Por qué retrasó a Capi al medio centro? ¿Por qué Ilic no pudo probar ni los asientos de La Cartuja? ¿Por qué Assunçao es intocable si no mete una falta desde que era juvenil? Yo sigo sin entender muchas de las decisiones del francés. Y luego tiro de la clasificación y veo por qué. Que nadie olvide que al Rácing y al Villarreal les empató sobre la campana. En casa. Lo de Mallorca y lo de Osasuna no hace falta detallarlo mucho. Al Valencia se le ganó con un gol en fuera de juego y otro de penalti. Que sí, que vale, que la única ley del fútbol es pelotita dentro o pelotita fuera. Pero si hay que ir pensando ya en la próxima temporada –porque parece que los últimos partidos van a tener menos interés que el referéndum del Estatuto-, ahora hay tiempo para ponderar cuál ha sido la aportación exacta de Luis Fernández. Y no creo que los béticos quieran seguir jugando a ser el menos malo. Aunque todo depende de quien depende. Ojú. Otra vez mortadela de Jabugo. Fijo.

Redacción

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