Ndiaye y Digard, en Montecastillo (foto: Paco Martín)
Ndiaye y Digard, en Montecastillo (foto: Paco Martín)

Los franceses del Betis

El Betis siempre tiene una respuesta acertada para cuanto ocurre a nuestro alrededor. Ante la barbarie de Francia, cuatro franceses. Frente al fanatismo terrorista musulmán, tres musulmanes.
Por  11:11 h.

El Betis siempre ha hablado poco francés. Desde que fichó al delantero Xanín Dorronsoro en los sesenta, apenas ha vuelto a haber gabachos en su plantilla: Michel Pavon, Pancraté… Experimentos con gaseosa. Pero curiosamente ahora que el terrorismo ha apuntado con saña a Francia y a su fútbol, hay en Heliópolis cuatros jugadores que se envuelven en la bandera tricolor de la libertad, la igualdad y la fraternidad. Hasta para esas terribles casualidades es distinto el Betis. Es siempre un refugio para los heridos. Un bálsamo natural para endulzar cualquier amargura.

De los cuatro futbolistas con pasaporte francés que llevan la verdiblanca en estos momentos, tres son musulmanes: Alfred N’Diaye, que nació en París aunque tiene origen senegalés; Foued Kadir, que es natural de la localidad de Martigues, en la costa provenzana francesa, a la que llegó su familia desde Argelia; y Didier Digard. Sólo Rennella tiene otra creencia, lo que demuestra, sobre todo lo demás, el alto nivel de libertad e integración que se da en Francia. El caso del Betis es paradigmático, como casi siempre. Pero es aún más un motivo de orgullo. Ahora que el mundo se enfrenta a la amenaza inhumana del terrorismo fundamentalista, el fútbol vuelve a representar los valores de concordia que hay que abanderar siempre sin renunciar a las diferencias. El deporte de alta competición es precisamente eso, un enfrentamiento hermoso, en el que cada competidor defiende sus intereses respetando a los demás y elogiando a los mejores. El fútbol, además, se mide por unidades de convivencia. Cada equipo aspira a ser una heterogénea familia.

Por eso yo soy del Betis. Porque, entre otras muchas cosas, el Real Betis siempre tiene una respuesta acertada para cuanto ocurre a nuestro alrededor. Ante la barbarie de Francia, cuatro franceses. Frente al fanatismo terrorista musulmán, tres musulmanes. Será casualidad. Pero que Dios bendiga siempre este azar y proteja a los bárbaros que no saben lo que hacen para que sepan encajar la goleada de paz que les espera.

Alberto García Reyes

Alberto García Reyes

Adjunto al Director de ABC de Sevilla