Petros pugna con Augusto en el Betis-Celta
Petros pugna con Augusto en el Betis-Celta

Petros, qué malo eres

Aporta al equipo intensidad, roba balones por castigo, está siempre bien colocado y, cuando recupera la pelota, la sirve con sentido
Por  12:56 h.

Petros es malísimo. Un petardo. Es una desgracia grande para el Betis que quieren zaherir a toda cosa los pescadores de ríos revueltos. Para ellos, Petros es un fichaje horroroso porque los deja en evidencia. Que si se gastó en él un dinero excesivo para ser un futbolista que no destacaba en Brasil, que si no se sabe bien dónde juega, que si es una cabra loca… Petros es un mamarracho impresentable. Ha tenido la suerte de jugar bien algunos partidillos, pero la planificación deportiva ha sido un desastre y el equipo no carbura por eso. No hay nivel en las contrataciones. Y los béticos somos todos tontos. Lo único cierto es lo que digan tres o cuatro listos.

Pues va a ser que no. Que las divisiones internas que quieren vender algunos son mentira. Tanto es así que el entrenador, del que ya he dicho muchas veces que es tela de bueno aunque a veces cometa fallos (como todo el mundo), no duda en poner de titular al brasileño. Porque a lo mejor Maciá, que se equivocó con fichajes como Tarek y ya veremos también si con el de Van der Vaart (no corred, agoreros, que las cosas no son como empiezan, sino como acaban), sabe algo de esto. El partido que hizo el sábado Petros contra el Celta es probablemente el mejor de cuantos ha jugado desde que llegó a Sevilla, pero no es el único que ha jugado bien. Es un pelotero que aporta al equipo la intensidad que tantas veces se le echa de menos en el campo, roba balones por castigo, está siempre bien colocado y, cuando recupera la pelota, la sirve con sentido del juego y exactitud. Petros es un futbolista para un Betis mejor. Es un paso adelante claro. Un jugador que fácilmente podría militar en cualquier equipo alto de la tabla.

Por eso es malísimo. Un petardo. Una tragedia en el campo. Un tío chungo que, además de presionar como nadie, cometió la tropelía de regalarle una camiseta a un espectador que se tragó el partido del Athletic en una silla de ruedas bajo la lluvia. Porque, desgraciadamente, aquí hay unos cuantos que saben más que nadie y que, por lo que sea, quieren ser siempre más importantes que el propio Betis. Así que lo voy a decir ya con la boca bien abierta: Petros es tan malo, tan malo, tan malo, que acabará de comentarista.

Alberto García Reyes

Alberto García Reyes

Adjunto al Director de ABC de Sevilla