Cejudo posa con la equipación especial rosa y verde (Foto: RBB).
Cejudo posa con la equipación especial rosa y verde (Foto: RBB).

Rosa palo

La camisetita rosa de marras no representa los símbolos históricos del Betis y, además, es soberanamente hortera
Por  10:28 h.

Toda la polémica de la camiseta verde y rosa que el Betis ha diseñado para celebrar el Día de la Mujer es consecuencia de la permanente pamplina en que vivimos, en la que incurrimos todos, sin excepción. En primer lugar, es presa de ese “pamplinismo” el club, que ha caído en la trampa del buenismo tontorrón para hacer márketing y va a celebrar un día que, en lugar de reforzar la igualdad de géneros, la menoscaba. Todos los días son el día de la mujer. Seleccionar uno en el calendario para proclamar esa igualdad es reconocer implícitamente una inferioridad que yo no acepto. Y caer en el absurdo juego del buenismo no es propio de una entidad centenaria que ha pasado por toda clase de modas y situaciones políticas. Sobre todo porque el fútbol es tal vez uno de los mejores exponentes de esa igualdad cotidiana. Lo que tendría que hacer el Betis para demostrarlo es dar las cifras de cuántas mujeres socias hay ahora y cuántas había hace 20 años. Porque el movimiento se demuestra andando.

Por otra parte, el “pamplinismo” se extiende también a quienes han criticado la iniciativa diciendo que utilizar el color rosa para celebrar el Día de la Mujer es sexista porque asocia lo femenino a ese determinado color. Dicho de otra forma: usar el rosa para hablar de mujeres es, según esta gente, un tópico. Ea, y todo el mundo a tragar. A ver cuántos y cuántas de los que piensan eso le ponen lazos amarillos en la cuna a sus niñas chicas. Reducir una cuestión tan seria como la igualdad al color de una indumentaria es insultante porque atenta contra la integridad intelectual.

Y en tercer lugar, tenemos el “pamplinismo” de la venta de camisetas. Hay en el fútbol actual unos señores que están constantemente cambiando colores para ver si la masa aborregada cuela con el invento y compra. Vamos a ver una cosa: el Real Betis Balompié viste de verde y blanco en casa y con camiseta verde y calzón negro a domicilio cuando hay confusión con la vestimenta del rival. Lo demás es un gran embuste. Y lo verdaderamente malo de la camisetita rosa de marras es que no representa los símbolos históricos del Betis y, además, es soberanamente hortera. Podríamos llamarla rosa palo porque eso es precisamente lo que pide: un palo al rosa.

Por cierto, esta noche jugamos contra el Español un partido trascendental. Y el domingo por la mañana, día en el que se va a utilizar la dichosa prenda, viene a Heliópolis el Granada. No sé si me explico.

Alberto García Reyes

Alberto García Reyes

Adjunto al Director de ABC de Sevilla