López Catalán, Serra Ferrer y Haro (Foto: Real Betis)
López Catalán, Serra Ferrer y Haro (Foto: Real Betis)

Serra Ferrer, el salvavidas

"Esta temporada han fracasado con estrépito"
Por  13:19 h.

Nunca me había pasado. He aguantado chaparrones de todos los colores, goleadas inmisericordes, derrotas injustas, partidos enteros sin oler la pelota, voleones infames, errores groseros y descensos paupérrimos. Pero nunca había sido un indolente. Jamás me había ocurrido que me diera igual que el Betis perdiera. Soy bético por encima de sus resultados porque ser bético es una condición natural, intrínseca, irrevocable. Siempre he defendido que la grandeza del Betis radica en que se conjuga con el verbo ser, no con el verbo estar. Por eso he soportado cuantos agravios y miserias han caído sobre mí. Porque yo soy bético en la misma dimensión en la que soy persona. Pero el otro día desfallecí. Después de una temporada ominosa, no ya por los resultados, sino por la falta de compromiso del equipo en el campo, sentí que por primera vez en mi vida me había cansado. Perdíamos dos a cero en Butarque contra el Leganés. Y no pude más. Me fui. Me dio tanta vergüenza lo que estaba viendo que me aparté. Necesitaba distancia. En un primer momento me sentí mal porque tuve la sensación de que estaba traicionando al Betis. Pero pronto entendí que era justo al contrario, que es el Betis quien me ha traicionado a mí. Y que todo tiene un límite.

A lo mejor Haro y Catalán tienen un concepto del Betis muy distinto al mío. Ya he escrito muchas veces que me inspiran mucha esperanza porque representan a una generación que tiene muchas cosas que aportar. Pero esta temporada han fracasado con estrépito. Me encantaría poder escribir que lo han bordado porque eso significaría que el Betis, mi equipo, mi vida, estaría ahora donde yo sueño. Pero la realidad es que han sido los máximos responsables de una de las temporadas más nefastas que recuerdo. Nos han goleado equipos malísimos. No hemos sido capaces de competir ni un solo partido completo. Hemos hecho el ridículo en demasiados campos. Nada ha salido bien. Así que mi confianza en el proyecto empieza a agotarse. Porque necesito volver a ponerme nervioso con el Betis.

La contratación de Lorenzo Serra Ferrer es la última oportunidad. Llega tarde porque la presencia en los órganos de decisión de alguien con conocimiento del fútbol y con beticismo era una reclamación unánime. Pero al menos nos permite seguir agarrados al flotador en medio del océano con la esperanza de que él se encargará de traer un barco que nos rescate. Serra representa los mejores momentos deportivos de la historia reciente del Betis. Es un símbolo que me devuelve a mí mismo justo cuando estaba empezando a hundirme. Así que aguantaré un poco más. Porque sé que el Real Betis Balompié siempre arroja un salvavidas: sufriremos durante el naufragio, pero llegaremos a la orilla.

Alberto García Reyes

Alberto García Reyes

Adjunto al Director de ABC de Sevilla