Tener laterales

Por  22:18 h.

Mucho se está hablando y escribiendo de la enorme mejoría del Betis en la segunda vuelta y, básicamente, desde la llegada de Luis Fernández. Y mucho se está hablando de que gran parte de ese tendencia alcista está motivada por la creciente eficacia en la retaguardia. Desde que defiende bien, el equipo ha ido sumando puntos, lento pero seguro, escalando posiciones en la tabla y ganando confianza. Lo de acertar arriba es otro cantar y motivo de otros debates, pero en lo concerniente al notable rendimiento del sistema defensivo verdiblanco creo que se está destacando poco una cuestión ciertamente vital: la presencia de laterales puros, natos, de toda la vida. Ah, y buenos.
Ante este argumento tan llano, sorprende también que una decisión así de simple, la de poner a los mejores y utilizar a cada jugador en su posición, no se hubiera tomado por parte de quien debía hacerlo a su debido tiempo, o sea, Javier Irureta, que jamás dio con la tecla. Y únicamente necesitaba sentido común, a veces tan escaso. Es una de las cosas que ha aportado el “Machote”. Hasta el desembarco del nuevo técnico, el Betis estaba jugando con Melli como lateral derecho y Romero como lateral zurdo. La polivalencia de canterano de Barbate le ha hecho jugar en ese puesto de “2” desde hace varias temporadas, lugar en el que ha cubierto el expediente, pero sin más, por muchas flores que algunos se empeñen en echarle. Melli es un gran central. Y un lateral simplemente cumplidor. De Romero se ha dicho ya todo. A sus 35 años no está para estas fiestas y se notó mucho mientras jugó. Si subía no bajaba y cuando lo hacía el cambio de ritmo de los extremos rivales acababan con él. Que su banda era un coladero es algo que nadie discute. Gozaba de todo el respaldo del en tonces entrenador, pero sin motivo objetivo alguno.
Desde que el veterano jerezano no está, Fernando Vega, al que Jabo no dio ni una sola oportunidad, ocupa la banda izquierda y en esa demarcación se ha ganado muchísima seguridad gracias a un futbolista rápido y muy serio en la marca; sin alharacas, pero a la altura de las circunstancias. Por su lado, el fichaje del esloveno Ilic para el lateral derecho ha provocado que Melli regrese al centro, donde su contundencia sí brilla. El internacional balcánico, además, está demostrando un nivel más que aceptable, por su gran disciplina táctica, su fortaleza física y su buen trato al balón. Vamos, que ahora juegan dos laterales que, por lo que vienen demostrando, ofrecen todas las garantías necesarias para moverse por Primera con desenvoltura. Desde que se ha efectuado esta modificación atrás, hacerle un gol al Betis es realmente difícil. Con el galo en el banquillo, el equipo ha encajado sólo un gol –Kanouté– en cuatro partidos de Copa ante Real Madrid y Sevilla; ha sumado cinco partidos de Liga imbatido y, en total, le han hecho diez goles en once jornadas de Liga –en la que se ha visto con todos los pesos pesados–, la mitad de ellos, además, en un solo encuantro el de Pamplona. Y es que sólo Osasuna logró hacerle más de dos goles: los rojillos marcaron cinco precisamente el día en que Fernández experimentó con los laterales, colocando a Miguel Ángel –un centrocampista– en la diestra y a Nano –central– en la siniestra. El resultado fue desastroso. Pero cuando hay sentido común y cada uno juega donde debe, las cosas tienden a normalizarse.

Redacción

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