El cansancio de Sobis

Por  1:10 h.

Tiene que ser un buen futbolista Rafael Sobis para que Dunga cuente con él habitualmente, pues ya se sabe que la selección brasileña tiene la mejor artillería del mundo y que, por lo tanto, siempre es toda una garantía contar con un delantero de la “canarinha”, aunque a veces sean atletas de Dios y otras de la noche.

Por esta razón nadie pudo poner en duda la conveniencia ni la oportunidad del fichaje de este rubito menudo y de aspecto aniñado que en sus primeras actuaciones recordó el sabor de los regates de Alfonso e ilusionó a los béticos aunque rápidamente entendieran éstos que era un futbolista muy distinto a ese Ricardo Oliveira que en apenas un año y pico marcó una época en verdiblanco.

Sobis, sin embargo, no ha respondido a las expectativas y a fecha de hoy es imposible catalogarle. Por su currículo, por su fama, por sus convocatorias con Brasil y por su estilo en el manejo de la pelota hay que creer en él, pero resulta que está cansado, tanto que Manolo Momparlet ha dicho que la lesión que le va a tener unas semanas apartado de los terrenos de juego va a venirle “paradójicamente” bien en el aspecto psíquico.

Seguramente tiene razón el director deportivo del Betis, pero es que servidor nunca ha entendido bien el cansancio de los futbolistas, y menos cuando tienen veintipocos años. En el caso de Sobis, ¿es un cansancio físico o un cansancio mental? Porque ambas posibilidades son igualmente preocupantes, ya que en el primer caso estaríamos ante un jugador joven con una escasa resistencia orgánica y muscular, pero es que en el segundo podríamos estar ante un deportista sin la preparación psicológica necesaria para competir en una Liga tan exigente como la española.

Ambas son dudas razonables que tendrá que resolver en el futuro este Rafael Sobis del que tanto se esperaba y que tan importante tenía que ser para el Betis este año. Y es de suponer que cuando se le contrató ya se sabía en el club que llevaba mucho tiempo sin descansar, así que sólo si la temporada que viene nos deslumbra habrá valido la pena esperarle un año entero y se podrá entender un fichaje en el que se invirtió buena parte de lo que dejaron en caja dos cracks contrastados.

Redacción

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