Jugar como la Real

Por  0:37 h.

He ahí la clave. La Real Sociedad, desahuciada hace nada, se está metiendo poco a poco en la pelea por la permanencia y es el ejemplo que hay que seguir, porque si el equipo vasco puede salvarse, y es muy flojo, el Betis puede escaparse de la zona de descenso antes de que lleguen esos cinco últimos partidos en los que el segundazo se juega a la ruleta rusa. ¡Pum! Y te tocó.

¿Qué están haciendo los profesionales de la Real? En primer lugar están centrados en la cuestión, que no es poco porque cuando los equipos están en una situación desesperada suelen distraerse con cuestiones extradeportivas tales como las que están martirizando al beticismo estos días. A partir de ahí es necesario creérselo, tener fe, ambición… y hombría para no acusar esa presión de la que hablan con facilidad los futbolistas, y que no es más que una muestra de debilidad. Los débiles, al hoyo. Finalmente hay que jugar al fútbol, con unas armas o con otras, con las que se tengan, que cada uno tiene las suyas como conoce sus carencias y, por lo tanto, con inteligencia deben taparse para que el rival no las aproveche.

Esto es lo que necesita el Betis. Si se aplica el cuento puede puntuar hoy en Montjuic y puede hacerlo de nuevo en el Calderón. Y puede escaparse del doloroso trance en el que se convierte un final de Liga angustioso que la afición bética no se merece. La semana no ha sido modélica, desde luego, pues la que ha trascendido a la opinión pública no es precisamente la imagen de un grupo unido, comprometido y bien liderado. Han cometido errores los dirigentes, los técnicos y los futbolistas, y allá cada uno con su conciencia, pero en estos casos suele pagar la fiel infantería que siente y sufre y el resultado de la ecuación, francamente, es totalmente injusto. Por eso el equipo del Betis tiene que abstraerse esta tarde de todo y conseguir como sea un resultado digno en el campo del Español, entendiéndose por digno uno que sirva porque aporte por lo menos un punto.

No va por buen camino el Betis, para qué nos vamos a engañar, pero hoy lo único que importa es que esta situación que vive ahora el equipo no empeore. Eso sí, el beticismo está dando muestras evidentes de un lógico cansancio y cuando termine este suplicio en el que se ha convertido la temporada 2006-07 habrá que afrontar un proceso de catarsis definitivo si es que de verdad se desea enderezar el rumbo de la nave. Pero cada cosa a su tiempo. Primero el Español. Que si la Real cree que puede salir a flote, el Betis, por supuesto, también.

Redacción

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