La fe de Héctor “Súper”

Por  13:05 h.

Cuando las cosas se pusieron feas en 2006, lesionado Oliveira y eliminado el Betis de la Liga de Campeones y de la Copa de la UEFA, la afición verdiblanca mantenía la fe en Lorenzo Serra Ferrer y quizá por eso la preocupación no llegó al estrés, como sucedió la temporada pasada desde los primeros compases desalentadores de la dirección técnica de Irureta. Hoy hay motivos para que la hinchada esté harta y muy cabreada, porque después de dos campañas malas lo normal sería que el club hubiera reaccionado y la trayectoria hubiera cambiado ya de rumbo. Sin embargo, todo sigue igual. Eso sí, está al frente de la nave Héctor Cúper, y esto, según se palpa en el ambiente, calma mucho la ansiedad de la grada, que no el malestar claro.

El argentino está trabajando una barbaridad, está teniendo una paciencia infinita y está demostrando con hechos que tiene fuerzas para intentar construir un equipo que salve la categoría dignamente. Si lo conseguirá o no lo dirá el tiempo, pero hay una diferencia enorme entre la actitud de este entrenador y la que mostraron otros antes que él, algunos de los cuales bajaron los brazos diciendo que el equipo era muy malo y que no había nada que hacer.

Eliminemos el debate y hagamos una suposición. Partamos de la base de que este Betis actual es malo. El primero en detectarlo habría sido Héctor Cúper, y de hecho en más de una ocasión ha dicho públicamente que la plantilla tiene carencias importantes. Pero jamás ha utilizado este argumento como excusa. Y el hombre pelea, e insiste, y cambia cosas, y sobre todo se comunica fenomenalmente. ¿No contagia coraje? Lo hace, y además de tal manera que los jugadores han conectado con él y son conscientes de lo mal que lo han hecho en varios partidos, han asumido su responsabilidad y se han comprometido con él en respuesta a un carácter respetuoso pero al mismo tiempo súper competitivo que se ha convertido en el mejor arma posible para navegar por la categoría en este difícil tramo de la temporada, en el que la decepción hace mella en todo el entorno. La fe de Héctor Raúl "Súper" ha de ser la de todo el beticismo. Si no fuera por ella…

Redacción

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