Los méritos de Luis Fernández

Por  22:12 h.

Hay coincidencia general: la victoria en Riazor tiene un valor incalculable para el Betis. ¿Alguien lo puede dudar? No es ya sólo que con esos tres puntos que arrancó en el estadio del Dépor haya aumentado la diferencia con respecto a los puestos de descenso, ahora de cinco puntitos que son oxígeno puro, sino porque dadas las circunstancias era trascendental, y lo sigue siendo, escaparse cuanto antes de la quema, que jamás se sabe cómo pueden devenir los acontecimientos a corto plazo.

De hecho, el Comité de Competición pretende que el equipo de Luis Fernández juegue tres partidos caseros lejos del estadio Ruiz de Lopera, y lógicamente no es lo mismo una cosa que la otra y no se puede ni siquiera intuir cómo pueden salir los partidos si actuando con la filosofía de local hay que pelear los puntos en un campo extraño.

Hasta hace bien poco, apenas un mes o algo más, la trayectoria del Betis era pareja a la del año pasado, pero ahora la diferencia es notable. A estas alturas de la Liga tenía el cuadro albiverde cinco puntos menos la temporada anterior, que son precisamente los que separan hoy al conjunto de Luis Fernández de la zona de descenso, lo cual quiere decir que si la llegada del técnico tarifeño no hubiera propiciado la reacción que está mostrando el equipo, el Betis estaría todavía en ese mano a mano insufrible con el Athletic de Bilbao por no caer en ese temido puesto 18 de la tabla clasificatoria. Los números no engañan y ahí están. Dicen que con el nuevo técnico ha perdido el equipo bético un partido de nueve y que ha encajado tres goles en ocho encuentros (en el noveno recibió cinco de una tacada y esto hay que interpretarlo como un accidente). ¿Era o no era conveniente el relevo en el banquillo? Lo era, y la experiencia tiene que servir para el futuro. Hoy Luis Fernández es un héroe y esto es indiscutible, aunque todavía queda mucha tela por cortar, como dice él mismo, y aún hay que rematar la faena para que se pueda ensalzar defniitivamente el trabajo del hispano-francés. No obstante, hoy se respira optimismo en verdiblanco y ya nadie duda de que la tarea de salvar la categoría es posible. Y haber llegado a este punto ya es mucho y merece un reconocimiento.

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Redacción

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