Nada nuevo bajo el sol

Por  2:15 h.

Fíjense en la portada de Deportes de ABC. Observen la foto y cambien la figura de Héctor Cúper por la de Javier Irureta. Sí, es verdad, todo sigue igual. Un año después, la aventura es la misma: un entrenador cotizado, con prestigio… y a ver qué pasa. El Betis no ha cambiado ni un ápice su funcionamiento ni ha variado en lo más mínimo su organigrama. Y sigue planeando por el cielo del fútbol según sople el viento. El mismo viento que se llevó las promesas de revolución que se hicieron cuando el agua llegaba al cuello. Hace apenas un mes.

Veinte millones de euros dice que se ha gastado Manuel Ruiz de Lopera en los fichajes que ha realizado para la próxima campaña: Ricardo, Ilic, Babic, Mark González y Pavone. ¿Valen estos jugadores tanto dinero? Porque ojo, que son 3.300 millones de pesetas. La respuesta certera se hará esperar hasta que termine el ejercicio que se avecina, pero hoy hay que decir por enésima vez que el mandamás bético sigue jugando a la ruleta porque no hace inversiones inteligentes. ¡Cómo le ha pesado a la economía del club aquel fichaje de Denilson! ¿Se acuerdan de Denilson? Un tipo que costó lo que no está en los escritos y anda por Suramérica mendigando una última opción para no retirarse del fútbol. ¿Y quién vio a Denilson antes de contratarlo? El mismo que vio a Pavone. O sea, nadie.

Ojalá que los fichajes sean esta temporada verdaderos refuerzos. Ojalá que Ricardo pare los penaltis como en el Europeo, que Mark González corra y dispare como lo hizo en su anterior etapa en España, que Pavone se parezca de verdad a Batistuta y que Babic sea un nuevo Jarni. Y ojalá que Cúper ordene y mande como lo hizo en Palma y en Valencia, y que Damiá recupere el fútbol que hizo en el Racing, y que Sobis sea el que convocaba Dunga, y Edu el de 2005… Quizá este año se haya acertado con las contrataciones, pero el escepticismo ha de ser comprensible cuando estos fichajes los ha decidido la misma persona que ha creído conveniente pagar dos millones de euros por Ilic. Y en cualquier caso hay que repetir que la verdadera inversión hay que hacerla en el Betis, en remozarlo, en modernizarlo, en adaptarlo a los tiempos que corren, en dotarlo de una nueva imagen corporativa y de una organización milimetrada y profesional, en prever, en proyectarse, en instalaciones, en material y en una verdadera secretaría técnica que cuente siempre con una alternativa que pueda resolver un problema. Aquí es donde deja de competir el Betis, por aquí le ganan al Betis. ¿Fichajes? Sí, pueden hacer que el primer equipo sea mejor este año, e incluso que la temporada, que será limpia porque desgraciadamente no habrá que jugar en Europa, resulte un éxito redondo. Pero incluso en este caso habrá un futuro, y no es cuestión de gastar 20 millones de euros cada año en fichajes.

Manuel Ruiz de Lopera cree que todo aquel que no está de acuerdo con su manera de actuar tiene algo personal en contra de él, y no es verdad. Lo único que ocurre es que mientras que antes había dos clubes en España y los demás bailaban a su son, hoy compite todo el mundo, y el bético quiere verse en esa pelea de clubes, que no de equipos. Porque cuanto más potente sea el club, más posibilidades tiene el equipo de conseguir que la pelotita entre. Funcionando como lo hace Lopera, la suerte es un factor decisivo. En esto, desde luego, sí que tiene razón.

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Redacción

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