Pinta de bluff

Por  12:43 h.

Pepe León se convierte en el enemigo público número uno del Betis cada vez que frunce el ceño, se muerde un poco la lengua y dice: "Se van a enterar de lo que vale un peine". Entonces decide hacer unas declaraciones "explosivas" y termina molestando a su propia gente, si no es a algún jugador del plantel es a los técnicos, o a sus propios consejeros o directamente a la afición. Es difícil encontrar un caso parecido de imprudencia temeraria ante los micrófonos, pero así es él, vaya usted a saber si por inconsciencia, porque le va el mambo, por afán de protagonismo o simplemente porque su cabeza funciona así, pero el caso es que se sale del tiesto más veces de lo que es permisible según las leyes de la lógica y que se contradice de una forma alarmante. Por si fuera poco, va en contra de la verdad con frecuencia y además sin taparse.

Sin embargo, en el fondo de sus chirriantes declaraciones sobre el rendimiento de Rafael Sobis subyace una realidad, porque el brasileño, después de un año y medio en el Betis, no ha demostrado su caché, y hay que recordar que el Betis pagó por el una tasación de estrella propulsada por dos goles en una final de la Intercontinental y algunas llamadas para el equipo absoluto de su país, Brasil, cuya Federación se dedica a eso, a llevar a futbolistas que despunten un poquito a jugar algún partido con la canarinha para potenciar la rica industria de la producción de peloteros. Y Sobis tiene que aguantar el tirón y jugar, porque ya van muchos partidos y la realidad de su fútbol es muy pobre.

¿Es tan bueno como nos lo habían presentado en su momento o es un bluff? A juzgar por su rendimiento en el Betis no hay argumentos para discutirle a quien apueste por la segunda opción, y esto hay que empezarlo a reconocer abiertamente por mucho que haya quien opine también que en un equipo que jugara de otra forma o que tuviera otros medios seguramente lo haría mejor y destacaría más, pero es que este tipo de futbolista timorato y cohibido no le sirve al Betis para nada porque aquí no hay talonario para taparlos con otros "galácticos" que le guarden las espaldas. Él tenía que ser la estrella del conjunto y parece que no es capaz de asumir y desarrollar el rol.

Si le deben dinero, si no está conforme con lo que le pagan o lo que le dejan de pagar, que lo reclame, pero escudarse en este tipo de cuestiones pecuniarias para justificarse es ruin. Una decepción que se suma a la que está produciendo en la afición bética y en la española en general con su juego de quiero y no puedo. ¿De verdad que lleva algo dentro este futbolista?

Redacción

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