Planificación, segunda toma

Por  20:21 h.

Cuando Manuel Ruiz de Lopera y Héctor Cúper empezaron a negociar la incorporación de éste a la disciplina del Betis, los fichajes de Ricardo, Babic, Mark González y Pavone estaban prácticamente cerrados. El técnico dio el visto bueno a estas incorporaciones y se comprometió a trabajar con la plantilla existente, así que todos contentos y a esperar acontecimientos. Seguramente no conocía el argentino el verdadero potencial del grupo que ponían a su disposición, pero hoy su idea se aproxima mucho más a la realidad, y toca hablar de nuevo.

Planificación, segunda toma. Lopera y Cúper se verán las caras de nuevo en las próximas horas y el entrenador tendrá más elementos de juicio que hace un mes para opinar sobre las posibilidades de sus jugadores en el plano individual y del equipo en el plano colectivo. Y apostaría a que el ex del Mallorca y del Valencia no se expresará ante Lopera en los términos que ha utilizado para explicarse ante los medios de comunicación. Las derrotas de Ceuta y Sanlúcar no han hecho más que recordar que este equipo del Betis tiene muy poquito fútbol que ofrecer y desde luego muchas más carencias y lagunas que virtudes. La cuestión es hasta qué punto se puede mejorar el plantel cuando Manuel Ruiz de Lopera no hace más que recordar que se ha gastado veinte millones de euros en fichajes y que en el vestuario hay más internacionales ahora que en cualquier otro pasaje de la historia reciente del Betis.

Tal y como se han reforzado otros equipos, el Betis acudirá a la próxima competición con el rol de mera comparsa, y a partir de ahí se podrá ir un poco más arriba si fallan algunos de aquellos que a priori tienen mejor plantilla o un poco más abajo (o un mucho) si los teóricamente inferiores no lo son tanto. El Betis no tiene individualidades, ni equilibrio, ni carácter, ni bloque. Cómo andará de calidad que puede servirle de refuerzo el quinto mediocentro del Villarreal. Desgraciadamente hay demasiados jugadores mediocres en esta plantilla, y ahí está el problema. Con todos los respetos hacia las personas, el equipo tiene muchos futbolistas del montón, de los que restan más que aportan, y ésta es una tesitura agobiante porque es muy difícil desembarazarse de diez profesionales con contrato en vigor y casi nula cotización en el mercado para fichar luego a otros tantos poniendo el parné necesario encima de la mesa. En cualquier caso, lo que se pueda hacer, que se haga porque el beticismo no está para bromas. Otra cosa es que además de poderse hacer algo, se sepa hacer.

Redacción

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