Adiós, derbis, adiós

Por  12:36 h.

Media hora más de juego, sin posibilidad alguna de prórroga, y se habrá acabado la insoportable tacada de derbis con que Sevilla se ha visto castigada en el último mes y medio. Si algo queda todavía por aguantar de esta malhadada serie no serán ya más que coletazos de mejor o peor gusto que desate algún dirigente poco permeable a las enseñanzas que todos deberían haber recibido de cuanto ocurrió antes, durante y después de aquel botellazo sufrido por Juande Ramos mientras cumplía con su trabajo en la banda del Ruiz de Lopera. Aparentemente todo volverá a la normalidad: el Betis cumplirá, o no, su castigo; el sujeto de la botella será como mínimo expulsado del cuerpo social del club verdiblanco; las semifinales de Copa tendrán un representante del fútbol sevillano y lo que queda de temporada, con sus emociones finales, echará un manto de relativo olvido sobre ese infausto 28-F que no se recordará precisamente por la Medalla de Andalucía que recibió aquella misma mañana el Real Betis Balompié con motivo de sus cien años de historia. Una medalla a la que el club, seguro y aunque no será fácil, le acabará quitando la mugre que ahora mismo lleva encima. La satisfacción que va a llevarse el que pase la eliminatoria sólo va a estar al alcance de media ciudad, pero serán muchos más los béticos y sevillistas sensatos que, precisamente por saber disfrutar y sufrir la rivalidad, se alegrarán de que esto de los derbis se haya acabado de una puñetera vez por esta temporada.

Redacción

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