Casi sin gol, casi salvado

Por  10:56 h.

El gol de Fernando en Riazor, primero que marcaba el Betis desde hacía justo un mes, le ha metido media permanencia en el bolsillo al equipo de Luis Fernández, que desde el pasado 4 de febrero, el día de la victoria (1-2) en San Mamés, ha sabido sobrevivir en la lucha por tal objetivo a base de acumular empates a cero (Sevilla, Real Madrid, Recreativo) y que tampoco fue capaz de marcar, aunque ahí sí que recibió un tanto, en el inacabado partido de Copa frente al «eterno rival».

La mordiente y el espíritu de trabajo colectivo que ha insuflado al equipo desde el banquillo el sustituto de Irureta se estaban revelando insuficientes para alcanzar ese avance clasificatorio que sólo llega con las victorias. En La Coruña, y después de tanto esperar, el equipo verdiblanco se soltó en ataque en la segunda parte, miró de una vez con descaro a la portería contraria y obtuvo el premio de un triunfo que lo coloca con seis equipos por debajo y un colchón de cinco puntos con la frontera del descenso. Un margen suficiente para ver con mucho más optimismo el futuro inmediato justo cuando la sanción sobre el Ruiz de Lopera -recursos aparte- amenazaba con oscurecerlo.
Sin tanto ahogo en la tabla, puede que haya llegado la hora de ver un Betis que adquiera la costumbre de pisar el área contraria, un equipo en el que recobre protagonismo el recién reaparecido Edu, un Betis que vaya a por los partidos. Los empates ya cumplieron su función en un Betis casi salvado y casi sin gol.