Gabi Calderón hace indicaciones en un entrenamiento
Gabi Calderón hace indicaciones en un entrenamiento

De Garrido a Calderón pasando por Bosch

A Calderón le toca ya pasar de las palabras a la acción
Por  10:59 h.

Esperando el otro día a que alguien del Betis saliera del vestuario tras jugar contra el Real Madrid a contar qué pasaba en la reunión con Juan Carlos Garrido recordaba con varios compañeros lo que ocurría en los tiempos de Lopera. Decíamos entonces que el Betis era una máquina de devorar entrenadores. Irureta (de los pocos que he visto salir de un equipo después de ganar un partido…), Cúper, Chaparro, Nogués, Tapia o Víctor Fernández. El descontrol era total y absoluto. Visto lo que ha pasado en los últimos quince días, aquello fue un juego de niños. El tiempo vuela en Heliópolis y los acontecimientos arrollan a la actualidad. José Antonio Bosch controlaba hasta los turnos de los guardias de seguridad del estadio, Garrido buscaba su sitio y Stosic llevaba diez minutos fuera de la dirección deportiva. Dos semanas después hay caras nuevas en el banquillo y en la administración judicial.

Lo de Garrido era insostenible. En sus 48 días como entrenador del Betis no se ha enterado de nada. Lo primero que hizo Garrido en Sevilla fue coger el teléfono y preguntar si era verdad que Pepe Mel significaba mucho para los béticos. Le impactó que el madrileño saliera en volandas del estadio tras su destitución. El equipo no ganaba, la sombra de Mel le perseguía y los resultados hicieron el resto. Garrido estuvo torpe a la hora de manejar a ciertos empleados del club y a la gente de la prensa. Lo de ser hermético puede estar bien pero alguien tendría que haberle recordado al valenciano que para sobrevivir en el mundo del fútbol conviene utilizar en un momento determinado el as de la ojana y en una ciudad como Sevilla mucho más.

Ahora es el momento de Calderón. Hoy se estrena en Vigo. Llega por ser amigo de Rafael Gordillo y para meterse en el bolsillo a los béticos ochenteros, los que ahora tienen 40 primaveras y recuerdan sus goles de falta. La papeleta no es sencilla aunque el argentino tiene varias opciones de evitar la enfermería. Si salva al equipo habrá fiesta en la Plaza Nueva. Si desciende peleando hasta el último día y dando la cara no hay que descartar el premio de la continuidad para preparar el regreso. Su discurso encendió los ánimos de los aficionados además de dibujar una sonrisa en la triste cara de los jugadores. Lo que no se sabe es si la “risoterapia” hará que Sara detenga los disparos de los delanteros del Celta o Dídac controle bien la pelota.

Juan Arbide

Juan Arbide

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Juan Arbide

@JuanArbide

Redactor de deportes en ABC
Castro: “Queremos fichar a un goleador” https://t.co/0XmQgLACpR vía @Orgullo_Nervion @JSevillano83 #SevillaFC - 51 mins ago