Ollero y Catalán, en la ciudad deportiva del Betis
Ollero y Catalán, en la ciudad deportiva del Betis

Movimiento

Incertidumbre en el Betis a todos los niveles
Por  11:34 h.

Son tiempos de mucho movimiento en el Betis. A todos los niveles. Muestra inequívoca de que la mayoría de las cosas no marchan de manera correcta. En lo más alto, Juan Carlos Ollero empieza a notar lo que desgasta el sillón de mando. Sobre todo cuando la pelota no termina de entrar. Hace tiempo que el Betis se convirtió en una auténtica máquina de devorar entrenadores y ahora va camino de hacer lo mismo con los presidentes. Cinco han desfilado por los despachos del Benito Villamarín en el último lustro. Y el sexto podría estar al caer. Mucha tela.

Tres cuartos de lo mismo viene pasando con el banquillo. Siguen en Heliópolis esperando a ver qué decisión toma Juande Ramos. Asunto con riesgo por la posibilidad de verse el domingo por la noche, después de jugar contra el Real Madrid, compuesto y sin entrenador. Merino aprobó en Villarreal y ha ganado adeptos. El problema es saber qué capacidad de reacción tendría el club en el caso de que Juande diga no. La solución ha de ser inmediata y, sobre todo, convincente. Habría comparaciones, algo inevitable, pero de lo que se trata es de acertar de una vez por todas.

Luego está el asunto de los fichajes. A poco más de una semana para que se acabe el mercado no ha venido nadie. Se ha abierto la puerta de salida a jugadores que ya no tenían recorrido. A Rennella le vino grande la Primera división. Matilla, capaz de marear a varios futbolistas del Betis hace años cuando jugaba con el filial del Villarreal, no ha evolucionado lo que se esperaba aquí. Además, tuvo mala suerte con las lesiones. Y Jordi.

Cada uno puede hacer con su dinero lo que le apetece. Y agotar su contrato hasta el último día. Faltaría más. Pero se podría haber ahorrado más de una historia desagradable si en lugar de marcharse en enero lo hubiera hecho tiempo atrás. Por ejemplo, en verano. El defensa había sido uno de los grandes señalados por la temporada de la vergüenza. Cada vez que su nombre aparecía por el marcador electrónico se formaba un lío. Igual que cada vez que tocaba la pelota. Conseguido el ascenso y con la gente algo más relajada, se abrió una puerta para que se marchara con menos ruido. No creo que sea sencillo desempeñar tu profesión entre insultos y pasear por una ciudad en la que no te tienen mucha estima. Pues nada. Había que estirar la situación. Al final se ha llegado a un acuerdo con el que las dos partes salen ganando. Seguro.

Juan Arbide

Juan Arbide

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Juan Arbide

@JuanArbide

Redactor de deportes en ABC
Campbell vuelve a marcar el paso por la banda de Heliópolis https://t.co/9GdDU2al0l vía @AFDLP #Betis - 5 horas ago