Miguel Torrecilla atiende a la prensa en su presentación como director deportivo del Betis (Foto: J. J. Úbeda)
Miguel Torrecilla atiende a la prensa en su presentación como director deportivo del Betis (Foto: J. J. Úbeda)

Presente y futuro en el Betis

Las tareas se le amontonan al nuevo director deportivo, Miguel Torrecilla
Por  20:28 h.

El bético acaba la temporada entre enfadado y desencantado. Ni siquiera el objetivo de la permanencia le permitirá pasar de manera relajada los meses sin fútbol liguero. Hace falta un giro radical en muchas cosas. Cierto es que la gente se ilusiona con cierta rapidez. Ha sido llegar Miguel Torrecilla al Betis y muchos ya se imaginan a Rubén Castro y compañía jugando como Nolito y su tropa en Balaídos. Calma. Hay que ir con cautela. Sobre todo porque hace falta dar en la tecla en los muchos frentes abiertos que tiene el club.

Para empezar, en el tema del entrenador. Es algo capital. Más allá de que el técnico acierte en las alineaciones y motive a sus futbolistas, sería importante que fuera de la mano del propio Torrecilla. No se trata de que sean más o menos amigos. La cuestión es que vean el fútbol de la misma manera y se pongan de acuerdo, al menos, en el 90 por ciento de los fichajes. También, de paso, estaría bien que no libraran entre ellos batallas absurdas con los jugadores que, llegado el inicio del campeonato, se han quedado sin opciones de jugar. Hay que atacar el asunto de frente. Si los descartados no llegan con ofertas convincentes habrá que buscarlas. Lo de apartar a cinco o seis en otro campo de la ciudad deportiva no es de recibo en los tiempos que corren. Los directores deportivos se miden por su capacidad a la hora de hacer buenos fichajes y también por colocar en el mercado a jugadores que no entran en los planes de su equipo. Si se han devaluado y no hay manera de sacar tajada por ellos el objetivo tiene que ser perderle el menor dinero posible. Torrecilla tendrá que encontrar fórmulas casi mágicas en algunos casos. Es lo que hay.

Otro frente a solucionar es el de la cantera. El filial acaba de descender a la Tercera división. De nuevo un abismo entre el primer y el segundo equipo. Es verdad que el último futbolista en llegar con fuerza, Dani Ceballos, saltó desde el juvenil sin ni siquiera pasar por el Betis B. Pero no puede ser que el filial sufra en Segunda B la misma inestabilidad que el primer equipo en la Liga.

Juan Arbide

Juan Arbide

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Juan Arbide

@JuanArbide

Redactor de deportes en ABC
Javi García ya se ve “más cerca de poder ayudar” https://t.co/qL4xZ4FZzs vía @AFDLP @javigarcia06 #Betis - 2 días ago