La fe y Edu mueven montañas

Por  23:10 h.

Los que ya lo daban (dábamos) por muerto en la primera mitad se equivocaron de pleno. Entre estos hay que poner en primer lugar a Frank Rijkaard, que ni les apretó las tuercas a los suyos para que liquidaran el pleito cuando el Betis vagaba con la mirada perdida y como embelesado ante el juego azulgrana, ni supo retocar convenientemente el equipo cuando los de Chaparro se metieron en el partido con el primer gol de, quién si no, Edu.Otro error de bulto del técnico holandés fue retirar a su futbolista más desequilibrante e inspirado de la noche, Bojan. Pagó muy caro el pecado de suficiencia al creer, como sus jugadores, que con el 0-2 todo estaba decidido. Pero este Betis guadianesco ya ha dado sobradas muestras de que, aunque a veces se duerme en las más claritas, no se doblega cuando vienen los partidos más complejos y en los que hasta sus más incondicionales no apuestan por la victoria. Ayer tuvo que ser el propio equipo, con Edu tirando de nuevo del carro, el que animara a la grada y que ya ésta lo llevara en volandas hacia un triunfo épico que le da bastante tranquilidad para afrontar las ocho jornadas que restan. La noche, que comenzó reivindicativa tras los despropósitos federativos, acabó festiva y gozosa para una afición que ha estado en vilo desde el salvaje lanzamiento de la botella ante el Athletic. Los nubarrones negros parecen despejarse definitivamente. La permanencia ya casi se toca con la punta de los dedos. Por lo de ayer denle las gracias a Edu, Juanito, Chaparro, y ya puestos, también a Rijkaard.

Redacción

Redacción