Lo que dice Luis Fernández no va a misa

Por  23:09 h.

Le gusta al señor Luis Fernández enmendarle la plana a los periodistas en sus comparecencias públicas. Así lo hizo en su esperada rueda de prensa previa al partido frente al Villarreal, en la que evidenció que aún le escocía la eliminación copera y, especialmente, lo mal parado que salió por su actitud en el despoblado Alfonso Pérez de Getafe. Sin arrogarme en absoluto el papel de abogado defensor de ningún colectivo, sí convendría puntualizarle algunas cosas al histriónico entrenador nacido en Tarifa.

En primer lugar, hace mal el hispano-galo en buscar siempre comparaciones con lo que los medios dicen del eterno rival o lo que éste hace. Desgraciadamente para él y, sobre todo, para los que de verdad sienten los colores del club que le paga, los caminos que llevan Betis y Sevilla en las dos últimas temporadas no son precisamente paralelos, ya que sus objetivos y trayectorias así lo atestiguan, y por ello no debería poner tan a menudo el punto de mira en el otro equipo de la ciudad, para evitar así que las referidas comparaciones se volvieran en su contra. Tampoco le beneficia de cara a la afición el mostrarse tan sumiso frente al accionista mayoritario, ya que, por si no lo sabe, hace tiempo que Ruiz de Lopera dejó de ser el prócer incuestionable del beticismo y los “loperistas” cotizan a la baja. Por ello estoy convencido de que no cayó en gracia su frase del otro día en la que afirmaba que para él “lo que diga don Manuel va a misa”. Menos fortuna aún tuvo sus referencias al “sueño” que ya ha visto cumplido de ver en directo la Semana Santa de la capital hispalense. Habrá podido comprobar ya que “don Manuel” no se lleva ni a Hugo ni a ninguno de sus perros al balcón de Sierpes para que “aplauda” el paso de las sagradas imágenes y que al que fuera de nuestra ciudad consideran como “dueño del Betis” nunca se le ocurriría bromear hablando de la Macarena y mucho menos de su muy venerado Gran Poder. Con ese tipo de chascarrillos no sólo puede ofender al que pretende engatusar para que le renueve el contrato, sino a muchos otros sevillanos y no sevillanos que cada vez están más convencidos de que usted tiene más aptitudes para interpretar monólogos en el “Club de la Comedia” que para entrenar a un club medianamente serio y con aspiraciones de enjundia. Todo ello no quita para que se le reconozca el mérito de haberle dado vida a un equipo medio muerto, que gracias a la reacción experimentada desde que usted se hizo cargo del mismo puede disfrutar de esta Semana Santa con seis puntos de ventaja sobre los puestos de descenso. Dicho lo cual sólo me queda darle un último consejo. Si permanece en el Betis y quiere ganar un derbi, céntrese en su equipo y en contrarrestar las virtudes del rival, y olvídese de su ridícula fijación con el delegado del Sevilla, que ni marca goles ni los evita, al menos que yo sepa.

Redacción

Redacción