Sufrir sin tela

Por  21:54 h.

Paco Chaparro, en la víspera de este Betis-Villarreal que se juega en verdiblanco sin urgencia clasificatoria alguna cuando restan cinco jornadas para la conclusión del curso, dio un titular pleno de acierto, gracia y enjundia: “Dije que íbamos a sufrir tela y le hemos quitado el tela”. En esta frase se condensa lo que ha sido para el conjunto de Heliópolis esta temporada 2007-2008, que pintaba negra hasta que al veterano técnico trianero le volvieron a dar las riendas de la plantilla. En plena Semana Santa, después del fatídico botellazo a Armando y el inquietante 1-2 que sigue vigente, nadie podría pensar que el Betis dejaría de sufrir antes de que acabase el mes de abril. Se ha logrado la ansiada permanencia consiguiendo ganar en este último tramo feudos complicados como El Sadar, La Romareda y el Vicente Calderón, superando al Barcelona en la Palmera y a pesar del sainete ante el colista Levante el domingo de Feria. De todo ello tiene gran parte de culpa este honrado técnico, bético hasta las trancas, al que se ningunea en los despachos de la calle Jabugo y al que el mandamás verdiblanco no lo valora en lo que vale, como lo evidencia el que no lo haya renovado ya pese a que sus exigencias -las económicas y las deportivas- sean del todo asumibles por un equipo de Primera división. Conocidos los precedentes a Chaparro no le queda otra que armarse de paciencia, sin necesidad de plegarse en sus justas peticiones, y seguro que verá como este domingo la sabia afición bética le demuestra su cariño y consideración, eso mismo que con tanta racanaría apenas han esbozado desde la dirección del club a pesar de lo que dictan los números de la “era Chaparro”. Merece de sobra tener continuidad en la temporada 2008-2009 y seguro que si se produjera un referendum bético al efecto lo ganaría por sobrada mayoría absoluta el artífice de que al sufrimiento de los verdiblanco se le haya caído la “tela” en el último mes de competición.

Redacción

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