Ceballos, Rubén Castro y Sanabria, en el Betis-Athletic (Foto: Raúl Doblado)
Ceballos, Rubén Castro y Sanabria, en el Betis-Athletic (Foto: Raúl Doblado)

Betis: travesía del desierto

La junta y las próximas decisiones judiciales dirán si el Betis va hacia la estabilidad o se suma en una coyuntura peligrosa de inestabilidad
Por  13:25 h.

Tras su victoria de ayer, el Real Betis está en su travesía del desierto. Se encuentra en esa zona árida en la que no se sabe bien cómo va a terminar la trayectoria, una fase de indeterminación en la que los siguientes pasos que se den definirán el futuro. Tras el triunfo ante el Bilbao, un éxito basado -por fin- en el esfuerzo colectivo y la casta, el equipo se ha colocado equidistante entre los puestos de cola y Europa, a medio camino entre el cielo y el infierno. Los próximos partidos serán claves para ver si el Betis sale de esa zona indeterminada por la puerta principal y por la gatera.

La coyuntura deportiva es un simil de la situación institucional: como en LaLiga, el Betis también parece estar a medio camino en su situación accionarial, y sus próximos pasos definirán el futuro de la entidad. La inminente junta de accionistas y las decisiones judiciales que se vislumbran en lontananza también decidirán, en paralelo a la parcela deportiva, si el Betis va hacia la estabilidad en la que se mueven los clubes europeos solventes o se sume en una coyuntura peligrosa de inestabilidad.

El Betis lleva ya demasiado tiempo cruzando desiertos. Vagando entre Primera y Segunda, entre mandatos presidenciales breves y marejadas judiciales e institucionales. Algún día tiene que terminar este Sáhara desesperante. Lo necesario, lo imprescindible, es que el club llegue al fin al confín del desierto, y no se quede varado como tantas veces en el espejismo de un falso.

Manuel Contreras

Manuel Contreras